Responsables de sendas cooperativas de Xermade y de A Pastoriza que carecen de ADSL cuentan las penurias que pasan al usar la informática en su trabajo diario
17 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.«Ante todo, mucha calma». La misma expresión que sirvió para titular uno de los más conocidos discos de Siniestro Total vale también, años después, para describir las penurias informáticas que aún se soportan en la comarca de Terra Chá. La falta de ADSL obliga a utilizar todavía RDSI en algunos casos; pero sobre todo implica una actitud paciente que los usuarios se toman con una combinación de humor, resignación e ironía.
La cooperativa Xertigan, con sede en Momán (Xermade), tomó como una de las prioridades, tras surgir de la fusión de Xertiriz y Gandeiros da Chaira, la ampliación de las instalaciones de la primera, usadas como sede. La ampliación de las posibilidades informáticas aún es una utopía, como explicaba ayer su gerente, David López.
Nada menos que una hora y 47 minutos tardó, hace varios días, en instalar un nuevo programa informático, la versión más reciente del Adobe Reader en formato PDF, en un ordenador recién comprado. En su casa, con una conexión adecuada, completaría la operación en seis o siete minutos.
La descarga de fotos requiere algunas condiciones, ya que solo se hace con rapidez si llegan comprimidas. Lo mismo pasa con otros archivos, cuya lentitud va más allá de interrumpir el trabajo para tomar un café mientras se espera que concluya la operación: «Podes acabar coa cafeteira enteira», bromea López. Lo que no ha terminado ni parece próximo a concluir es el interés de la cooperativa, que agrupa a unos 200 ganaderos de varios concellos, por instalar ADSL.
Ordenadores en red
López recuerda que hace pocas semanas planteó a Telefónica la posibilidad de conseguir el servicio tras un frustrado intento de hace años. Mientras confía en tener más suerte la segunda vez que la primera, comenta que los buscadores de Internet suelen funcionar bien con una salvedad: los 10 ordenadores de las oficinas están en red, y si uno de los empleados está efectuando esa consulta, los otros pueden tener problemas.
Es otra consecuencia más de unos inconvenientes en los que López aún sabe ver el lado favorable: «Aprendes a tomar a vida con filosofía», concluye.
Con la filosofía que emana de un famoso anuncio de ron y con la frase de uno de los protagonistas -«Me estás estresando»- enlazan las reflexiones de Inés Maseda, encargada de administración de la cooperativa Caxigo, situada en Vián (A Pastoriza).
La cooperativa -que agrupa a 100 socios, residentes en A Pastoriza y en otros concellos limítrofes- no solo carece de ADSL sino que el sistema RDSI funciona, dice Maseda, «con moita lentitude». Tanta, que a veces decide descargar en su casa -vive en Muimenta- algún archivo en lugar de hacerlo en la oficina del trabajo: «Aquí tardas unha tarde enteira esperando que baixe», dice.
Promesas electorales
No es ese el único inconveniente que relata, sino que a veces falla la línea durante las descargas. ¿Habrá una solución? Maseda recuerda que PP, PSOE y BNG prometían avances en las conexiones en los programas que presentaban en la campaña de las municipales, aunque reflexiona sobre esa mejora anunciada: «O que non gañou non a vai poñer, e o que gañou aínda non tivo tempo».
La cooperativa pudo instalar el ADSL rural, al que renunció porque daría mejor acceso a Internet pero supondría un alto coste en llamadas. Maseda cree que dotar de ADSL como el de una ciudad a esta zona no sería difícil, aunque duda del interés de las compañías en atender las necesidades de consumidores individuales. Como el gerente de Xertigan, esta responsable de Caxigo admite que esos inconvenientes informáticos obligan, de modo casi inevitable, a tomarse las cosas con cierta paciencia, aunque advierte de que la lentitud del ordenador tiene un límite: «Cando o necesitas con urxencia, estrésaste», afirma.