La dosis de fe que el Ensino recibió después de tutear el pasado fin de semana al Pío XII generó sus primeros réditos ayer ante el Avilés. El Durán Maquinaria desbordó a las asturianas a base de un ritmo infernal, una gran defensa y una velocidad endiablada que las visitantes jamás supieron ni pudieron contrarrestar. Pese a las bajas, que ajustaron aún más las rotaciones del equipo de Julia Pena, el poderío físico de las lucenses fue abrumador durante los cuarenta minutos.
Las cosas se pusieron de cara para las rojillas desde el salto inicial. Un parcial de 7-0 dejó claro que el Efmo.com iba a tener que remar a contracorriente para reeditar el triunfo cosechado en pretemporada. Las de Yolanda Mijares limitaron su poder ofensivo del primer parcial a la dupla interior formada por Watson y Cinite, las únicas visitantes que sumaron puntos en el arranque. Pero el tridente compuesto por Regina, Gilmara y Germán, bien secundado por una combativa Mariana, tomó la delantera con solvencia.
Una vez que las defensoras del Ensino concedieron a Watson distancia para minimizar el daño de su uno contra uno entrando desde seis metros, la norteamericana se fue evaporando de un encuentro que tuvo a Gilmara como la dominadora de los tableros.
Puntilla
La única incertidumbre que restaba en el ambiente tras el buen primer tiempo de las locales era si el pistón físico iba a aguantar todo el partido ante un Avilés que gozaba de una mayor profundidad de banquillo. Pero en el último cuarto, con rentas que rondaban los diez puntos, el Durán Maquinaria siguió corriendo y defendiendo hasta que el bocinazo final desató la alegría de la segunda y vistosa victoria de la temporada.
Julia Pena señaló a la conclusión del envite que «hay que felicitar a las jugadoras porque han luchado hasta el final. Lo importante era ganar un partido que tenía casi descartado en mi calendario. Hemos perdido muchos balones, pero hemos estado bien en defensa y ataque». Nagy y Trevín, lesionadas, conocerán el alcance de sus dolencias esta semana.