El responsable del Sergas se reúne con todos los implicados en el conflicto

LUGO

El secretario xeral del Servicio Galego de Saúde, Cayetano Rodríguez, pudo comprobar ayer personalmente la situación de saturación que registra el servicio de urgencias del Xeral. Rodríguez Escudero cursó una visita al complejo lucense, en la que podría ser la recta final para poner fin al conflicto derivado de la aplicación de la Ley de Incompatibilidades. Si finalmente se empieza a aplicar el acuerdo alcanzado al menos con tres jefes de servicio, el próximo viernes los dos centros concertados podrían comenzarían a atender urgencias de pacientes derivados desde el Sergas, y el lunes iniciarían las intervenciones quirúrgicas programadas de algunas especialidades, según confirmó el propio gerente del complejo, Miguel Ángel Fernández. Después de alcanzado el acuerdo con las especialidades que calificaron como prioridad, es decir, anestesia, cirugía y traumatología continuarán negociando con otras, como medicina interna y radiología, con las que aún quedan flecos que resolver y se ampliará el abanico a otras con las que aún no se establecieron los contactos, como cirugía vascular o urología. Con los jefes de servicio Cayetano Rodríguez se reunió a primera hora de la tarde, poco antes de las tres de la tarde, con los jefes de los servicios más afectados por la firma de los nuevos convenios con los centros concertados, en los que la nota de la Xunta cita a los de radiología, anestesiología, urgencias, cirugía, traumatología y medicina interna. En este encuentro, según las fuentes oficiales, Rodríguez Escudero «manifestou o total apoio da Consellería de Sanidade e do Servizo Galego de Saúde aos profesionais destes servizos e agradeceulles a actitude e o traballo que desenvolven, especialmente nas últimas semanas». El secretario xeral visitó posteriormente las dependencias del servicio de urgencias. Pudo comprobar personalmente la complicada situación de estas dependencias, que está repercutiendo en el resto del complejo sanitario. Es previsible que el viernes, si se cumplen las previsiones, empiece a mejorar, dado que supondría aligerar al menos la carga de trabajo que antes del pasado 15 de octubre asumían los hospitales concertados. Supone una media de seis pacientes al día, que no quedarán hospitalizados en el complejo, y que actualmente causan unos cinco días de estancia por término medio. Es decir, quedarían libres 30 camas a la semana. Rodríguez agradeció al personal el esfuerzo que están realizando en las actuales circunstancias y «a actitude e o traballo que desenvolven, especialmente nas últimas semanas». En algunos círculos la visita de Rodríguez Escudero se interpreta como el apoyo de la Consellería de Sanidade al duro proceso de negociaciones que mantiene el gerente del complejo con los diferentes implicados en el proceso.