En busca de la reparación moral de Severino Rivas

X. Carreira

LUGO

El hijo del ex alcalde socialista de Castro, asesinado en la Repúlica, reclama justicia

06 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Tiene ahora 87 años. Reside en Ituzaingó (Buenos Aires) y pasó 59 años buscando los restos de su padre. Es Darío Rivas Cando, hijo de Severino Rivas, el que fuera alcalde socialista de Castro de Rei en tiempos de la república y que fue asesinado cuando estalló la Guerra Civil. Este hombre, que pese a su edad conserva una vitalidad especial, reclama del Gobierno Español una «reparación moral, que no económica, para que quede constancia del buen nombre y del honor de mi padre».

«Pido nuevamente al Gobierno Español la aprobación de la Ley de la Memoria Histórica. Es hora de que la democracia y los funcionarios y políticos españoles antepongan el afán de servir al ansia de mandar y honrar y recuperen para siempre a todos los que padecieron injusticias y agresiones producidas por unos u otros motivos ideológicos en aquellos dolorosos períodos de nuestra historia», dijo desde Buenos Aries, Darío Rivas.

El padre del ex alcalde socialista de Castro ajusticiado dice que confía en que la ley le permita solicitar que «se tomen las medidas que correspondan con referencia al expediente procesal de Severino Rivas, de fecha 26 de agosto de 1936, para que quede constancia del buen nombre y honor de mi padre».

En el citado expediente, según explicó Darío, consta «que mi padre fue secuestrado por los falangistas y entregado a los jefes militares de la cárcel de Lugo con una nota que decía: «A ruego de Falange Española Causa: traición a la patria y portación de armas. A los pocos días fue asesinado en la carretera de tres tiros y uno más en la cabeza y tirado en la cabeza, como identificaban sus actos criminales los falangistas».

El asesinato se produjo en la aldea de Cortapezas, en el municipio de Portomarín.

«Tengo 87 años. De éstos 59 los pasé buscando los restos de mi padre y 71 pidiendo justicia para él, por haber sido procesado injustamente por traidor a la patria, por los verdaderos traidores, los militares que usurparon el poder legal», explicó.

Darío explicó, a su vez que no buscaba venganza, «ni levantar viejos odios, sólo buscar la verdad; que los vencidos recuperen la condición de víctimas y no sean inculpados, ni ocultados, como hasta ahora». Añadió que durante años los represaliados «fueron silenciados y escondidos; es el momento de devolverles su verdad y quitarles sus culpas; es también necesario que se anulen los juicios sumarios, para devolver la inocencia a quien nunca fue culpable».

El hijo del ex alcalde de Castro de Rei también recordó que jueces españolas pedían justicia y la búsqueda de desaparecidos españoles en Argentina, así como castigar los crímenes de las dictaduras chilena y argentina, «pero sería conveniente que se ocupen de los asesinados y desaparecidos en España a partir del año 1936, durante la dictadura de Franco que nunca fue juzgada pese a pidirlo 43 países del mundo y 199 diputados.