Los pasajeros que cubren este trayecto deben esperar hasta ocho horas en ?la estación de Monforte antes de realizar el transbordo definitivo
29 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.De tenaz aventurero podría calificarse a la persona que hoy en día se desplaza de Lugo a Vigo en tren. Las características de este viaje son representativas de las líneas de largo recorrido que parten de la estación lucense y cuyas carencias implican un menor número de usuarios cada año. No en vano, al igual que ocurre en los servicios de cercanías, tanto su velocidad como su flexibilidad horaria son mínimas.
Así, para completar el trayecto Lugo-Vigo es necesario realizar transbordo, bien en Monforte de Lemos, bien en A Coruña. Si el viajero se decanta por la primera opción y decide viajar de noche, tiene que subir al convoy sobre las once y cinco. Una hora más tarde estará en Monforte de Lemos y tocará esperar casi ocho horas a que llegue al andén el primer regional que se dirige a Vigo. Arranca a las ocho menos diez de la mañana y, si los horarios anunciados se cumplen, hará su entrada en la estación viguesa ciento setenta y siete minutos después. En total, para trasladarse a la ciudad olívica el usuario habrá invertido un tiempo cercano a las doce horas y un capital de catorce euros.
Por A Coruña el viaje se reduce hasta las 4,5 horas. Con todo, un tiempo a todas luces excesivo para completar un trayecto -Lugo-Vigo- que por carretera tiene alrededor de 210 kilómetros. Además, el coste se incrementa hasta los 18,75 euros, ya que, según el itinerario que recomienda la web de Renfe (www.renfe.es), lo más operativo es realizar la última parte del recorrido en un flamante R-598, el convoy más moderno de los que actualmente recorren los raíles gallegos.
A Madrid y a Barcelona
Las carencias en el servicio ferroviario con origen en Lugo y destino en el centro -final Madrid- o el norte de la península -acaba en Barcelona- animan a muchos usuarios a utilizar el autobús en lugar del tren. No en vano, quien quiere ir a Madrid en ferrocarril tiene una única posibilidad: subir al Atlántico de las 23.07 horas que, con un coste de 51,40 euros, arribará a la capital a las ocho en punto de la mañana.
El panorama no mejora cara a Barcelona, ya que sólo hay dos ferrocarriles. El Finisterre, que circula los lunes, miércoles y viernes, sale de la estación lucense un poco antes de las nueve de la mañana para estar en la ciudad condal a las once y veinticinco de la noche. Cuesta 48,70 euros en clase turista y 64,5 en preferente. En la misma línea, realizar el trayecto en los vagones del convoy Galicia lleva unas quince horas. Este ferrocarril parte de Lugo a las ocho menos diez de la tarde y llega a Barcelona pasadas las once de la mañana. Su precio alcanza los 63,4 euros.