Acuinor aduce datos técnicos y apoyos vecinales en defensa de su piscifactoría en Rinlo, en Ribadeo

La Voz

LUGO

La planta de engorde de rodaballo y pulpo que la empresa Acuinor pretende instalar en la parroquia ribadense de Rinlo no ha superado la fase de desbroce y excavación del terreno. Aun contando con autorización del anterior Gobierno gallego, el actual establece en el recién aprobado Plan Sectorial de Acuicultura de Galicia que la instalación deberá ubicarse a 420 metros del mar. Esa distancia multiplica la situación inicialmente prevista y «hace del todo inviable a nivel técnico, biológico, económico y funcional» el proyecto, aducen los promotores. Es uno de los argumentos que esgrimen en las impugnaciones que han presentado al plan acuícola gallego, pero no el único pues afirman contar con el apoyo de «la asociación de vecinos de Rinlo O Cantal, el colectivo marisquero y pesquero de Ribadeo y otros particulares».

Todos ellos, agregan desde Acuinor, también habrían «presentado alegaciones» al plan autonómico de acuicultura defendiendo la «ubicación original» de la piscifactoría de Rinlo.

Acuinor resume los argumentos expuestos en «un completo documento de 42 páginas» en defensa del criadero que pretende montar en Rinlo. Sus alegaciones «se fundamentan en la multitud de errores y en el escaso soporte técnico del plan, que lo único que hace es arrojar más dudas sobre el apoyo de las instituciones a las zonas deprimidas de la costa».

Entre otras razones, la promotora de la piscifactoría considera «arbitraria y sin fundamento legal» la decisión de la Xunta de «prohibir el desarrollo de actuaciones de acuicultura en Red Natura cuando no existe normativa alguna a nivel autonómico, estatal o europeo que prohíba esas actuaciones».

Desde Acuinor entienden que cuando en enero del año pasado dos directores de la Consellería de Medio Ambiente visitaron las obras declararon «de forma inequívoca la continuidad del proyecto en su ubicación original», aunque ese «compromiso sigue sin ser cumplido».

Defiende la empresa el emplazamiento inicial, más próximo al mar, porque «ayudaría positivamente al desarrollo y progreso de la población», en consonancia con uno de los apartados del plan acuícola autonómico. Atribuye la actual situación de las obras a las «indecisiones administrativas y gubernamentales» y destaca que la paralización del proyecto «se enfrenta directamente con los argumentos» del plan gallego de acuicultura.