Las cámaras de la gasolinera de Rande grabaron su paso hacia Redondela
06 jul 2026 . Actualizado a las 21:35 h.La familia de María Pereira, la viguesa de 75 años desaparecida desde el lunes, reclama que se amplíen los efectivos de búsqueda por parte de las fuerzas y cuerpos policiales. Alejandro, hijo de la mujer, anunciaba ayer que así tratarán de transmitirlo hoy a los responsables de la Comisaría de la Policía Nacional de Vigo-Redondela, tras estimar que no hay agentes y especialistas suficientes siguiendo el caso.
«Estamos cansados y destrozados y seguimos nuestras propias pautas para buscarla, nada más, no tenemos la ayuda oficial que entendemos debería haber. No vemos que haya una implicación policial suficiente», señala apelando a que se sumen también efectivos de la Guardia Civil, Protección Civil y policías locales, sobre todo ante el calor que se registra en la zona de Vigo en los últimos días y el efecto que pudiera causar en su madre.
La familia de la mujer residente en O Calvario y diagnosticada de principio de alzhéimer, ubica en San Esteban de Negros, parroquia redondelana próxima al aeropuerto de Vigo, el punto donde se deja de tener constancia el martes del paso de María Pereira, según la triangulación de la señal de su teléfono, desde entonces inactivo. Un pañuelo encontrado ese mismo día por la zona fue identificado por la dotación canina de la Policía como pertenencia de la desaparecida.
El día anterior, las cámaras de la estación de servicio de Rande la grabaron caminando con aparente normalidad en dirección hacia Redondela. «La verdad es que hemos perdido tiempo el primer día buscándola por Vigo y llenando la ciudad y sobre todo el barrio de O Calvario de carteles, cuando resultaba que ya la habían grabado las cámaras en Rande y un día después la señal del móvil la localizaba en San Esteban de Negros», relata el hijo para evidenciar que están buscando a su madre como han creído que era acertado, pero sin la dirección de alguien especializado como considera que debería ocurrir en un caso como el que están viviendo. «¡Pero si hasta me llamaron ayer de comisaría para ver si nosotros teníamos alguna novedad!», dice contrariado.
Lamenta también haber recibido llamadas «de psicópatas» haciendo referencia a la desaparición de su madre, pero en paralelo agradece la implicación de los conocidos y familiares que la están buscando. «Han llevado carteles con su foto a Pontevedra, Caldas y hasta Santiago», dice para dar una idea del operativo montado por sus allegados.
Tienen pensado avanzar hoy en la búsqueda hacia Pontevedra y en los cruces en los que desde Vigo pueda haberse desviado.
«Físicamente está muy bien, es la cabeciña lo que a veces le falla», señala su hijo. Habitualmente María Pereira daba paseos desde su casa, en la zona de Martínez Garrido, por el resto de O Calvario. «Da una vuelta y vuelve. Hay un antecedente de otra ocasión en la que se despistó y la gente de un furancho de Chapela nos avisó», concluye Alejandro, que lamenta que en el cúmulo de adversidades su madre debió desinstalar la aplicación de seguimiento que le habían activado en su móvil.