El final de un océano de 350 metros

Benigno Lázare

LUGO

José Ramón Gómez Besteiro utilizó un símil marino en su encuentro con José López Orozco para remarcar el distanciamiento que hubo entre Diputación y Concello

31 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

En sus ocho años de alcalde, José López Orozco acudió ayer por primera vez a la Diputación como invitado protagonista, inaugurando una ronda de encuentros que el titular de la institución, José Ramón Gómez Besteiro, celebrará durante los próximos meses con los 67 mandatarios municipales de la provincia. Además de la parte oficial, que quedó remarcada con la presencia del vicepresidente primero y de los portavoces de los tres grupos provinciales, el anfitrión destacó la gran amistad que lo une con su «querido profesor».

López Orozco fue recibido en la puerta del palacio provincial por Gómez Besteiro y por Antón Bao y, tras una visita al despacho del presidente, mantuvieron una reunión en la sala de comisiones en la que, además de los tres, estuvieron los representantes socialista, Antonio Gato; popular, José González Barcia, y nacionalista, Antonio Veiga. El presidente de la Diputación señaló que los encuentros de los alcaldes servirán para conocer sus preocupaciones y necesidades, pero también para la elaboración del plan estratégico, iniciativa en la que el mayor municipio lucense tiene experiencia porque ya elaboró uno. Dijo que servirá de guía para las actuaciones futuras, independientemente de quien esté al frente de la entidad.

Para Gómez Besteiro, «non é normal nin entendible» que en los menos de 350 metros de distancia entre la Diputación y el Concello «houbera un auténtico océano». A diferencia de lo que ocurre casi siempre, que los hechos excepcionales son los que se convierten en noticia, ayer la noticia fue «a excepcional normalidade». Reivindicó la normalidad «dunha institución que nunca debeu perder o contacto cos concellos nin co municipio onde se asenta».

López Orozco agradeció al presidente, al vicepresidente y a los portavoces el recibimiento que le tributaron. Anunció que Gómez Besteiro tendrá su colaboración «leal, persoal e institucional» y mostró su gratitud «por facer normal o que a nivel de rúa é normal».

De este modo, ambos criticaron, aunque sin menciones directas y expresas, la etapa anterior de la Diputación. Por su parte, el alcalde dijo que Lugo también es un municipio más, y en la medida que le vaya bien a la provincia, le irá a la capital. Aseguró que no pierde la perspectiva de la provincia y que se alegra del comienzo del plan estratégico, porque significará el punto de arranque para la puesta en valor del conjunto provincial. «Temos catro anos, polo de agora, para colaborar no desenvolvemento de Lugo no conxunto de Galicia, de España e de Europa», dijo el alcalde.

Según informaron posteriormente ambos, hicieron un repaso de todas las cuestiones pendientes, sin que surgiesen diferencias. Algunos son antiguos contenciosos y otras son propuestas nuevas, como la posibilidad de hacer una gran plaza integrando el jardín frontal de San Marcos en la calle. Políticos, técnicos, y vecinos, en muchos casos, tendrán que opinar.

El mandatario anfitrión agasajó al visitante con una pieza de vidrio del Centro de Artesanía, diseñada por Matalobos, Ana Marco y Alberto Vázquez Torrón. El encuentro finalizó con una visita a los jardines.