Un soldado con buena estrella

LUGO

Dos árboles y una paloma, junto a la iglesia y el campo de la feria, recuerdan en Guitiriz al militar Ángel Manuel Estraviz

05 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

vilalba | El militar Ángel Manuel Estraviz Córdoba, fallecido en un accidente de helicóptero en enero de este año, está un poco más presente en el recuerdo de Guitiriz desde ayer. Dos árboles, un serbal y un tejo, se plantaron en el centro de la localidad, entre la iglesia de Santa María y el campo de la feria, como símbolo de unas raíces que son así más fuertes.

Una figura de piedra, una paloma esculpida por el artista local Xavier Quijada, completa el conjunto: ello viene a suponer que las raíces están bien afincadas en la tierra de origen del soldado, ya que la piedra supone uno de los elementos más abundantes y representativos de Guitiriz.

El de ayer fue un día caluroso, con un sol potente como en pocos días de este verano. Pero fue también un día cálido, con sentimientos que quedaron bien reflejados. Los actos empezaron en la iglesia, con una misa que ofició el párroco de Trasparga, Alfonso Blanco; y siguieron con la plantación y el descubrimiento de la paloma.

La plantación tuvo unos jardineros jóvenes: los dos hijos del fallecido, de corta edad, participaron en la tarea, ante la atenta mirada de familiares -su madre, sus tíos, sus abuelos...- y de autoridades. A los actos acudieron vecinos, una amplia representación de la corporación y el delegado provincial de la Consellería de Presidencia, Luis Rodríguez Edrosa.

Lectura de textos

La alcaldesa, Regina Polín, recordó que había conocido al soldado en el final de la infancia, siendo alumno de EGB. La regidora, que fue profesora antes de dar el salto a la política, subrayó la «capacidade» de Estraviz en su etapa escolar y la pronta vocación por la carrera militar. Como la jornada estaba centrada en sentimientos, Polín leyó un poema -la Elegía a Ramón Sijé de Miguel Hernández- que simboliza como pocos el dolor por la muerte de un ser querido.

También hubo otra lectura, en este caso de un texto más reciente. La regidora guitiricense leyó el artículo titulado La estrella que más brilla, que escribió el padre del soldado, Manuel Estraviz Castro, y que se publicó en la sección Relatos de verán de este periódico anteayer.

El padre tomó la palabra al final del acto para dar las gracias en nombre de la familia y para subrayar el alto grado de presencia que todavía conserva su hijo entre sus allegados: «Para nós non está morto», dijo en su intervención. Manuel Estraviz deseó que los árboles plantados ayer y la paloma ayudasen a mantener ese recuerdo: el recuerdo, con esos elementos, podrá tener buenas raíces y volar hasta cerca de las estrellas.