Fomento

La Voz

LUGO

QUE el Ministerio de Fomente ahogue literalmente las casas de los vecinos de Nadela recreciendo el firme de la N-VI describe perfectamente la eficacia de la administración. Porque si un particular eleva el nivel de un vial e inunda una sola vivienda, la propia administración actúa de oficio. Pero hay dos varas de medir.