Zoo político

JOSÉ RAMÓN ÓNEGA

LUGO

TRIBUNA | O |

06 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

LA POLÍTICA es oficio estresante y erótico. Así se explica que en esta verbena haya muchos músicos tocados, muchos intérpretes inhóspitos. Ahora con los pactos, más. Los psiquiatras han redoblado las horas de consulta, las meigas y meigos no dan abasto. Se hacen de oro. Le pregunté a un amigo como iban los pactos y como los gallegos no pronunciamos la c, me respondió: los patos en el estanque nadando como siempre. La política tiene mucho de zoología. O mejor dicho de zoo. Los políticos viven encerrados en sus obsesiones como los tigres en sus jaulas. Rugen, comen, se aparean, y si te descuidas se te quedan con una mano. Los pactos para gobernar elevan la imaginación a dimensión planetaria. La imaginación es una categoría erótica. Desde que las urnas escupieron los resultados, a los políticos se les ha puesto corazón de forajido y sólo piensan en quien llevarse a la cama. Fraga ya dijo que la política hace extraños compañeros de cama. Pero López Orozco y Gómez Besteiro están tranquilos. Saben que su pareja de hecho es el BNG de Lage, y que no les alcanza la propuesta de Núñez Feijóo de llegar a acuerdos con los nacionalistas en Vigo y Ourense. Así que los pactos aquí no tienen notario como en Cataluña. Se concretan en silencios sádicos y las palabras que se dicen al oído son versos tiernos de amor eterno en cama redonda. redac.lugo@lavoz.es