Alcantarillas con mucho peligro

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JOSÉ FOUZ

Crónica | ¿A dónde van a parar los residuos industriales?? La intoxicación de cuatro vecinos de la calle dos Gardas revela que vertidos contaminantes llegan a diario sin ningún tipo de control a la red general

31 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?l vertido intencionado de una sustancia altamente contaminante a la red general de alcantarillado de la capital lucense en la jornada del pasado martes no es un hecho aislado. Así lo aseguraron ayer diversos expertos en cuestiones ecológicas. No hay grandes posibilidades de controlar que no se viertan residuos peligrosos para la salud humana desde diversos establecimientos. Además hay otro problema: la depuradora que trata estos desperdicios se ve superada en cuanto a capacidad en muchos momentos porque recibe todos los vertidos de las empresas del polígono industrial de O Ceao. Actuaciones similares a la efectuada en Tino Grandío es posible que se realicen con regularidad. No hay posibilidad de control, a pesar de que quienes trabajan con residuos peligrosos tienen que estar registrados y cumplir una serie de normas. Sin embargo, si un empresario quiere deshacerse de productos contaminantes vía alcantarilla puede hacerlo sin especial riesgo. Ni la Patrulla Verde de la Policía Local, ni tampoco el Seprona tienen los medios suficientes como para ejercer un control exhaustivo. Un especialista en delitos medioambientales explicó ayer que quienes actuaban con productos peligrosos han de estar dados de alta como pequeños o grandes productores de residuos tóxicos. A partir de 10.000 metros cúbicos, se considera un gran productor. En cualquiera de los dos casos hay que tener un contrato con un gestro de recogida de residuos. Quienes generen productos contaminantes deben almacenarlos adecuadamente en compartimentos que en caso de derrame impidan que los líquidos puedan provocar algún peligro. Las entregas a la empresa de recogida han de quedar perfectamente documentadas. Incluso se identifica el conductor del camión, la hora de recogida y el destino de los residuos. Hasta aquí todo lo que recoge la ley. Pero los encargados del control de los delitos ecológicos saben que, aunque hay un alto porcentaje de empresarios que cumplen; otros no, o lo hacen simplemente a medias. Para ahorrarse dinero tiran directamente a la alcantarilla un porcentaje más o menos elevado de residuos. Para que no les detecten esta irregularidad grave que atenta contra la salud humana, lo único que deben hacer, según explicó un experto en este tipo de cuestiones, es hacer coincidir a posteriori en el libro de registros la cantidad de restos que producen con la que entregan a la empresa de recogida. «Desconocemos realmente lo que puede llegar diariamente a la red de alcantarillado», explicó un especialista. Este recordó, incluso, que se dieron casos de empresas de recogida que, en vez de llevar los residuos a un centro de tratamiento, los vertieron directamente a la red de alcantarillado. Todavía está en vía judicial un caso detectado en Monterroso donde fueron vertidos residuos a la red y, como la depuradora estaba estaba estropeada, éstos fueron directamente a las aguas del Ulla donde murieron miles de peces. Al alcantarillado van directamente todos los restos de los centros de lavado de coches. En este caso no hay obligación de tener depósitos especiales de almacenado como ocurre en los talleres con los aceites. Pueden ir también restos altamente contaminantes de los laboratorios fotográficos, aunque ahora este problema es menor debido a la fotografía digital. Cuando el Seprona hizo hace un par de años una inspección en este tipo de negocios, sólo uno entregaba los residuos a una empresa. «¿Cómo se controla a trabajadores que a diario utilizan barnices, disolventes y otros productos tóxicos en las obras? Lo más operativo para ellos es tirar directamente a la cantarilla los residuos», planteó uno de los especialistas consultados ayer. Los expertos recordaron, además, otro problema grave: la única depuradora municipal que trata los residuos de Lugo en ocasiones no da abasto.