Los desechos que transportaba se utilizan para abonar campos de maíz Conductores que circularon por la zona mancharon considerablemente sus vehículos
18 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Los conductores que a media mañana de ayer tuvieron que circular por una pista de la parroquia de Friolfe, en O Páramo, se encontraron con la desagradable sorpresa de la presencia de lodos en un tramo de cerca de 200 metros. El recorrido en el que se encontraban estos residuos está ubicado justo en el límite real de los concellos de O Páramo y Paradela, entre las parroquias de Friolfe (O Páramo) y A Laxe (Paradela), aunque el lugar más afectado era el mencionado en primer lugar. El conocimiento del suceso se produjo alrededor de las 12 horas de ayer cuando varias personas que tuvieron que pasar por el lugar tuvieron dificultades para hacerlo. El barro cubría toda la calzada y alcanzaba aproximadamente la mitad de las ruedas de un coche. Todos lograron pasar por la zona sin demasiados problemas, pero los coches quedaron muy sucios. Los afectados pusieron el caso en conocimiento de la Policía Local de Sarria, que al comprobar que el lugar estaba situado fuera de los límites del término municipal en el que tiene jurisdicción trasladó las diligencias a la Guardia Civil. Al final fueron los agentes del puesto de Pobra de San Xiao los que comprobaron las consecuencias del vertido. Limpieza En el momento en el que llegaron al lugar de los hechos, algo no demasiado sencillo al producirse en una zona en la que hay numerosas pistas, comprobaron que los vertidos estaban o bien recogidos o retirados a la cuneta de la carretera y que por el lugar se circulaba sin ningún tipo de problema. El origen de los vertidos también resultó sencillo de averiguar. Procedían de un camión que transporta abono destinado a utilizar en distintas plantaciones, sobre todo en las de maíz, y al que se le soltó una de las compuertas que cerraban la caja, por lo que una parte de la carga quedó en la carretera. Los responsables del transporte comenzaron a solucionar la situación en el momento en el que se dieron cuenta del suceso y poco después la carretera ya estaba completamente libre de lodos. Las únicas consecuencias del vertido que se podían apreciar al mediodía de ayer era un olor nauseabundo durante casi un kilómetro, la presencia de algunos montones de lodo en las cunetas que todavía no habían sido retirados y la presencia de miles de insectos, atraídos por la presencia del lodo. Las personas que se quejaron de la presencia de los lodos en la carretera no llegaron a presentar denuncia ante las autoridades, aunque la Guardia Civil sí que comprobó la situación.