Issam Alnagm Azzam

JOSÉ RAMÓN ÓNEGA

LUGO

TRIBUNA | O |

30 mar 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

ISSAM Alnagm Azzam es valiente. O sea, que tiene un par. Seguramente le viene de su profesión de médico y de su origen sirio. Ya gobernando Aznar, tuvo el coraje de decir que la guerra de Irak era un error y un crimen. Le llamó la atención Cacharro pero Issam siguió recetando ansiolíticos y proclamándose antibelicista. Ahora insiste. Dice que las guerras son el gran fracaso de la Humanidad, que rechaza la violencia y que dentro del PP hay una mayoría en contra de la invasión de Irak. Issam me invitó una vez a Muras y allí, con el dosel de un paisaje lujurioso y heroico, le contemplé como alcalde. Ha heredado la cultura hospitalaria antigua, la palabra fértil de los valles del Éufrates y el Tigris, las mil y una noches de Damasco, Palmira y Aleppo, la ruta oriental de la seda. Issam nos recibió en la casa del Concello y supo dar al acto oficial categoría de Consejo de Ministros. Dígalo, si no, entre otros, José Manuel Romay Beccaría, entonces presidente del Consejo de Estado, José Antonio Labrada, gobernador civil, y Fernando Amarelo de Castro, al que nombró hijo predilecto de Muras. Fue perseguido por sus ideas en Siria. Es español de corazón, lleva aquí 38 años, casó con gallega y sus hijos son gallegos. Compatibiliza la política y la medicina, habla gallego, piensa en sirio y sueña remedios en el universo de frondas y glorias que es Muras. Es la inmigración que nos interesa.