Orozco avisa de que el viejo cuartel puede acabar convertido en ruinas

LUGO

ÓSCAR CELA

Cree que será muy difícil recuperar el edificio si no se ejecuta el proyecto del centro cultural Tras la reunión de Madrid tiene «cierta esperanza» de que Icomos revise su informe

21 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?ras la reunión en Madrid con directivos de Icomos y los directores xerais de Urbanismo y Patrimonio, el alcalde, José López Orozco, alberga «cierta esperanza» de que el citado organismo asesor de la Unesco rebaje el tono de su informe sobre el proyecto para convertir el cuartel de San Fernando en el auditorio de Lugo, si bien admite que «es difícil». Ayer dio a conocer su versión de la citada reunión y destacó con preocupación que «nadie dio alternativas para el cuartel». En esta línea, sugirió que existe el riesgo de que dicho inmueble se vea sometido con el tiempo a un estado de abandono y deterioro. «Nadie dijo en esa reunión que hay otra Administración que está dispuesta a intervenir», señaló. El alcalde, José López Orozco, preocupado por indisposición sufrida por la presidenta de Icomos España, que le impidió acudir a la reunión del martes en Madrid, le envió ayer una carta en la que le desea un rápido restablecimiento. También le agradece que se haya celebrado la reunión, le indica que el diálogo permite acercar posturas y le adjunta las 1.500 firmas recogidas por la plataforma en defensa de la construcción del auditorio en San Fernando. A la reunión de Madrid asistieron cinco miembros de la directiva de Icomos, entre ellos el vicepresidente y la pontevedresa autora del polémico informe; los directores xerais de Urbanismo y Patrimonio; el arquitecto autor del proyecto, y el propio alcalde. López Orozco dijo que el encuentro, en su opinión, tuvo tres partes diferenciadas. En la primera expuso la larga historia de este proyecto; recordó que el concurso de ideas abría la posibilidad a la demolición del cuartel, pero el equipo ganador optó por mantenerlo. Edificio En la segunda parte, los miembros de Icomos se centraron en la importancia arquitectónica del cuartel e insistieron -según el alcalde- en que es intocable. Indicaron que por estar en una zona tampón con respecto a la Muralla, cobra aún más relevancia. Orozco admitió que hubo algún momento en el que pensó que no tendría ocasión de defender el proyecto del auditorio. Finalmente, fue posible tal defensa. El presidente de la corporación dijo que con esta obra se conseguirán tres objetivos: Lugo tendrá un auditorio y no un «galponciño»; se mantendrá la mayor parte del cuartel de San Fernando y, con esta infraestructura, cobrará vida el casco histórico, que no deja de perder población. Orozco apuntó que los directores xerais de Patrimonio y Urbanismo hablaron poco y no desmintieron que haya acuerdos entre sus departamentos en aspectos como rebajar la visera prevista en el edificio, el tipo de revoco y el uso de determinados materiales. De acuerdo con la versión del alcalde, los miembros de Icomos dijeron que no podían adoptar una decisión en ese momento. Anunciaron que la directiva de Icomos celebrará una reunión colegiada para decidir si mantienen el polémico informe o si emiten otro. Uno de los representantes del citado colectivo, un ingeniero militar, habló sobre el patio del cuartel, que definió como de estilo español. Orozco se comprometió ayer a estudiar por los medios a su alcance si también hay patios franceses y de otras nacionalidades. Alegaciones El arquitecto, Marcos Parga, repetirá por escrito los argumentos que expuso en Madrid. Orozco, señaló: «En conclusión: Me queda cierta esperanza de que cuando estudien las alegaciones aminoren el informe, porque el arquitecto es quien mejor conoce el proyecto y el cuartel de San Fernando». Queda -dijo el alcalde- la esperanza del diálogo. Si todo fracasa, habrá una alternativa para dotar a Lugo de auditorio, pero avisó: «Estoy convencido de que si no se ejecuta este proyecto tendremos muy difícil la recuperación del cuartel de San Fernando; sería lamentable tener un edificio más en estado de deterioro permanente».