La iglesia de San Francisco

Adolfo de Abel Vilela LUGO

LUGO

Memoria de Lugo | Los conventos y sus iglesias En el templo del convento descansaban los restos de hermanos y parientes del duque de Arjona y conde de Trastámara, don Fadrique Enríquez

17 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El Papa Martín V decía desde Roma el 11 de julio de 1425 al abad del monasterio de San Julián de Samos que don Fadrique Enríquez, duque de Arjona y conde de Trastámara, le había expuesto que en la iglesia del convento de San Francisco descansaban algunos de sus hermanos y parientes y, por profesar especial afecto a esta orden, y desear ser sepultado en su iglesia, intentaba construir magníficos mausoleos y encerrar en ellos los restos mortales de sus antepasados. Para ello destinó 16.500 maravedíes anuales, sobre la renta y los derechos que el conde de Trastámara tenía en algunos de sus territorios. La casa del duque en Lugo estaba junto a la puerta Falsa. En 1416 eran conocidas como los pazos del conde don Fadrique, las casas del Conde y las torres del Conde. A partir de este momento se debió de iniciar la construcción de la iglesia. En el último tercio del siglo XV se reconstruyó una parte del claustro, en el que aparece su escudo de armas, y se continuó la iglesia cuya pared se hizo en el año 1460, siendo guardián el padre Pedro de Hevia, según consta en una inscripción. Sobre uno de los contrafuertes de la fachada S hay un escudo cuartelado, que por los muebles parece indudable que hace referencia a uno de los protectores, pues tiene en el primer cuartel dos corderos, posiblemente de los Cordido, en el segundo el dimidiado de León y Castilla, en el tercero los palos vibrados de la casa de Trastámara, y en el cuarto los seis roeles de los Castro. En la sacristía hubo una inscripción de recordatorio a este linaje protector del convento para que los religiosos que fuesen sacerdotes se acordasen de los duques de Arjona en sus misas, advirtiendo que los tenían por fundadores y patronos del convento. La iglesia es gótica, con planta de cruz latina y tres ábsides cubiertos con bóveda de crucería. Las claves de los arcos de la nave principal tienen símbolos relacionados con la orden franciscana. La cubierta es de madera siendo el artesonado central el más notable, de estilo mudéjar. La fachada principal remata a dos aguas con cruz griega y la recorre un ventanal. La portada está formada por un arco trebolado. La torre es posterior y el rosetón de la fachada S es semejante al de la fachada N de la catedral.