Guitiriz estudia dar un servicio de comida a la tercera edad

LUGO

El Ayuntamiento tiene un local que considera válido para ese fin Polín cree que la medida se justificaría por el alto porcentaje de población mayor

08 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El Concello de Guitiriz estudia la implantación de un sistema de comidas para la tercera edad. La decisión no será una realidad inmediata, ya que la principal prioridad en el campo de la atención social es la apertura del centro de día. Sin embargo, el gobierno local asegura que tanto la situación demográfica del municipio como los medios existentes darían validez a la propuesta. Unas 2.000 personas mayores de 65 años en un ayuntamiento que ronda los 6.000 habitantes y un local municipal de unos 100 metros cuadrados, situado en la planta baja de las viviendas sociales y carente de uso en estos momentos, son las circunstancias que podrían conjugarse en esta iniciativa. La alcaldesa, la socialista Regina Polín, manifestó ayer que la creación de un servicio de comedor iría encaminada facilitar la vida de las personas mayores para que conservasen su autonomía en la medida de lo posible sin necesidad de ingresar en una residencia. Incluso anunció que ese servicio formaría parte de la oferta que funcionará en el complejo geriátrico cuya construcción persigue el Concello desde hace meses. Así, explicó, la cobertura social sería mayor y no se limitaría a las personas que viviesen en una residencia. De todos modos, se mostró dispuesta a gestionar su puesta en marcha antes de la construcción del geriátrico. El paso más inmediato, no obstante, será la apertura del centro de día, que funcionará en un local de unos 120 metros cuadrados que no está muy alejado del que el Concello señala como idóneo para albergar el comedor. Inversión y contratación La puesta en marcha del centro de día es también una medida que el Concello considera provisional, a la espera de que ese servicio se incluya en la oferta que se conseguirá cuando esté listo el mencionado complejo geriátrico. El local cuyo alquiler tramita el Concello tiene alrededor una zona ajardinada, y contará, según los cálculos municipales, con servicio de comedor propio. Podrá acoger 15 personas al mismo tiempo, aunque la cifra real de usuarios será mayor, dado que las estimaciones municipales prevén que los usuarios no estarán en el centro durante todo el tiempo que permanezca abierto. La apertura del local supondrá para las arcas municipales un gasto de unos 35.000 euros: el Concello no pagará una renta, sino que se comprometió, como recordó Polín ayer, a realizar en el edificio que albergará el servicio unas obras cuyo importe ronda esa cifra. Una de las cuestiones que afrontará el Concello a corto plazo será la contratación de personal. Polín se reunió anteayer, en Santiago, con el director xeral de Acción Social, Bieito Seara, al que planteó ese objetivo y del que obtuvo, según dijo ayer, el compromiso de que el Concello podría lograr ayudas. En la reunión también se habló de la construcción del geriátrico, un asunto ya expuesto al vicepresidente Anxo Quintana y a la delegada provincial de su departamento, que incluso visitó dos posibles ubicaciones, pertenecientes a terrenos de la comunidad de montes de Lagostelle, que el Concello aportaría. El Concello no tiene por ahora compromisos concretos sobre cantidades y plazos.