?urgiza asegura que la colaboración ciudadana fue decisiva para conseguir saber quién había atropellado a su hija. Esta joven madre agradeció públicamente esta solidaridad y recordó que, incluso, hubo gente que fue a ver a la niña al hospital. Sus muestras de agradecimiento las hace extensivas al grupo segundo de Policía Judicial y al personal de la planta de pediatría del Hospital Xeral. Cuando sucedió el atropello hubo ciudadanos que consiguieron anotar la matrícula del vehículo. Seguidamente fue avisada la Policía Local y la Guardia Civil que localizó el domicilio del conductor en Friol. «Cuando supo que ya habían ido a su casa se entregó en el cuartelillo de la Policía Local con una abogada», explicó un allegado a la joven lituana que mostró su preocupación por los casos de atropello en los que los conductores se marchan. «Es el efecto Farruquito. Se creen que no pasa nada y se te pillan bien y sino también porque será difícil que vayan a la cárcel, salvo que la prensa se interese por el caso», explicó esta persona. Jurgiza tiene previsto ejercer la acusación particular contra el conductor que estuvo a punto de quitarle la vida a su hija e, incluso a ella. Por el momento el fiscal no presentó el escrito de acusación contra el imputado.