Las grúas pueden echar raíces

LUGO

Crónica | La imagen de Guitiriz CONSERVACIÓN EXPANSIÓN El Concello proyecta proteger inmuebles en las futuras normas para conservar elementos que ahora carecen de catalogación, mientras estudia los pasos previos del plan de rehabilitación

17 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Vista desde arriba, la imagen de Guitiriz ofrece un aspecto alargado, propia de una localidad que ha ido creciendo a ambos lados de la carretera N-VI hasta convertirla en su principal arteria. Vista desde abajo, esa imagen ofrece algunos contrastes en los que no faltan los dientes de sierra, propios de un conjunto urbano en el que alternan las casas con décadas de antigüedad y las recientes, generalmente más altas que las antiguas. Las normas, desde el punto de vista de la altura, juegan actualmente a favor de la juventud. La falta de un catálogo de edificios protegidos permite la compra de un edificio para levantar en esa misma parcela un bloque de varios pisos. La altura no es la misma en todas las zonas del casco urbano, que en algunos sitios puede acoger inmuebles de cuatro pisos. Así ocurre en algunas partes de la rúa do Concello y de la avenida de A Coruña, en las que se puede ver cómo la aparición de nuevos edificios en los últimos años ofrece contrastes. La situación ofrece algunas diferencias en Parga. La torre medieval tiene la consideración de Bien de Interés Cultural, por lo que las obras que afectan a los edificios del entorno requieren la autorización de Patrimonio. Una de las aspiraciones planteadas en los últimos meses por la alcaldesa, la socialista Regina Polín, a la Xunta fue la consecución de sendas áreas de rehabilitación integral en Guitiriz y en Parga: la primera abarcaría la zona de Tralouteiro y Curro Vello, y la segunda, el entorno de la fortaleza. Polín afirmó ayer que en los presupuestos de este año se intentaría incluir alguna partida para iniciar los trabajos previos, con los que, dijo, se dispondrá de un informe que se presentará a la Xunta para llegar a plantear oficialmente esa aspiración de rehabilitación. También reiteró ayer una impresión mostrada en septiembre del 2005, al presentarse a vecinos el avance del PXOM: que la nueva normativa no implicaría un incremento de las alturas. Lo que se busca, dijo ayer, es «un Guitiriz moderno que non perda a tradición».