El último bálsamo de la botica

LUGO

Crónica | La futura casa de la cultura guitiricense OTROS FINES El Concello escriturará este mes la adquisición de un céntrico y emblemático inmueble que se dedicará a usos culturales. Lo hará tras dos años de trámites y gestiones con los propietarios

03 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Frente a la casa consistorial de Guitiriz, separada de esta por una N-VI que sigue siendo la principal arteria de la villa y del municipio, está la casa de la botica. El nombre resulta bien significativo del uso que tuvo durante décadas y que se extinguió en la segunda mitad del siglo pasado. Pocos metros separan ambas construcciones, cuyos muros de piedra son un buen ejemplo de la sobriedad arquitectónica de esta parte de Terra Chá, aunque la adquisición del inmueble, concebida por el Concello dentro de su intención de contar con una casa de la cultura en condiciones, solo se ve cerca ahora. Durante dos años, el 2005 y el 2006, el Concello intentó negociar la compra del edificio, aunque el sistema fue largo y complejo. El gobierno local consignó en los dos últimos presupuestos una partida de 420.000 euros, obtenidos mediante un préstamo que se concertó con Caixa Galicia, para cerrar la adquisición. La falta de acuerdo con los propietarios del inmueble se convirtió en un obstáculo poco menos que insalvable hasta que la semana pasada apareció despejado el horizonte. Al consistorio llegó la documentación pendiente, por lo que la alcaldesa local, Regina Polín, prevé que este mismo mes, previsiblemente en la segunda quincena, se firme ante notario la escritura. Los escollos están superados, aunque los muchos avatares pasados antes de llegar a esta situación no se olvidan: «De verdade, foi dificilísimo, porque os donos están xa na terceira xeración de herdeiros», dijo ayer la regidora. Los problemas, pese a todo, no desaparecen. Del acuerdo de los herederos queda excluido el acuerdo de estos con el inquilino que aún vive en el edificio. La solución consistirá, como explicó Polín ayer, en una indemnización económica municipal a esa persona para que deje el inmueble. La regidora dijo ayer que esa situación era menos preocupante de lo que había sido la falta de acuerdo de los dueños. Tras muchos quebraderos de cabeza parece, pues, cercano el día en que Guitiriz alivie su endémica falta de instalaciones culturales, y el bálsamo vendrá, curiosamente, de la antigua botica.