?l 2006 fue el año de la expansión urbanística, quizá desmedida, de A Mariña. A Mariña, hasta hace pocos años olvidada por muchos, desconocida para muchos más, en parte por las deficientes carreteras que aún sufrimos a día de hoy, de pronto se convierte en objeto de deseo para los promotores inmobiliarios. Y nos pillan sin planes urbanos y sin unas normas actualizadas en muchos casos y, sobre todo, con unos servicios básicos limitados. Un dato Nunca tanto se habló de urbanismo en la comarca como este año: es que en el 2006 se construyó más que en los últimos cinco años. Foz y Viveiro suspendieron las licencias urbanísticas para parar esta avalancha. La Xunta suspendió las licencias en Barreiros. Todo ello ya lo saben ustedes. Los precios se dispararon y no están, es lo malo, al alcance de muchos mariñanos.