Los datos de la Xunta revelan que la brucelosis sigue bajando en Lugo

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Solo diez explotaciones de la provincia dieron resultados positivos durante la última campaña Medio Rural subraya que los principales focos del problema están ya controlados

12 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La brucelosis parece ser cosa del pasado. Esta enfermedad, causada por una bacteria, obliga a inmovilizar explotaciones de ganado vacuno y a sacrificar reses, pero su incidencia es baja. Así se desprende de los datos facilitados por la Delegación Provincial de la Consellería de Medio Rural, según los cuales solo unas diez explotaciones de la provincia han dado resultados positivos en la campaña de este año. El jefe del servicio provincial de Gandería, Víctor Sánchez Robles, manifestó que se trataba de cifras muy bajas para la provincia. En ese sentido subrayó que en el área de Vilalba, que incluye más de 5.000 explotaciones ganaderas de la extensa comarca de Terra Chá, solo se habían registrado tres casos, lo que supone, dijo, una incidencia «moi pequena». Sánchez Robles destacó que la intensificación de las medidas de control y la vigilancia de los animales que se compran eran las causas de esta situación. También comparte una visión optimista de la situación el delegado provincial de Medio Rural, Emilio López: «Os principais focos foron controlándose», asegura. López admite que van quedando algunos casos, pero pocos en relación con la amplia cabaña ganadera de la provincia. La aparición de un caso de brucelosis supone la inmediata inmovilización de una explotación, que queda bajo vigilancia y sometida a controles. Mientras dura la cuarenta impuesta por las autoridades sanitarias, a los dueños de una explotación les están prohibidas actividades como las transacciones con otras ganaderías, la asistencia a certámenes o la compra de nuevas reses. Tras el sacrificio de reses se realizan al menos dos pruebas. Según los datos que ofreció a este periódico, Sánchez Robles afirmó que la incidencia en Galicia es del 0,03%. La situación supone en ese caso una confirmación de las palabras del delegado de la consellería: el problema, dice Emilio López, «vaise controlando por zonas». Una situación que creó cierta preocupación en el sector fue la que se descubrió en la comarca de Terra Chá en marzo del 2005, con un brote que inmovilizó a unas 500 vacas en la parroquia de Outeiro (Castro de Rei), aunque ya entonces la Xunta -el departamento del gobierno autonómico se llamaba Consellería de Política Agroalimentaria e Desenvolvemento Rural- resaltó que la situación de Galicia era mejor que la de otras comunidades y que un hecho como ese no daba razones para alarma alguna.