Todo sea por los peregrinos

LUGO

Crónica | Atención en el Camino Norte Una congregación británica asume el cuidado del albergue de Miraz, y el Concello de Vilalba estudia fórmulas para no cerrar el suyo por falta de ayudas para personal

28 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Los peregrinos son cada vez más numerosos en las rutas jacobeas, y el Camino Norte no solo no es una excepción sino que lleva años con un ininterrumpido crecimiento de gentes que se dirigen a Compostela. La fidelidad al espíritu original, con las diferencias que marquen el paso de los siglos, se traduce en la presencia de extranjeros en la ruta, pero también en la intención de las administraciones públicas de ofrecer atención a los caminantes, como quedó de manifiesto ayer. Por un lado, en la parroquia friolense de Miraz tuvo lugar la bendición del refugio de peregrinos que funcionará en este punto de la ruta, próximo ya a la entrada en la provincia de A Coruña. Una asociación inglesa, la Confraternity of Saint James, atenderá las instalaciones, que pertenecen al Obispado de Lugo y que servirán para dar una mejor cuidado a los caminantes. Una misa y una posterior comida formaron el programa de unos actos a los que asistieron responsables de la asociación británica, del obispado lucense y del Concello de Friol, cuyo alcalde, el popular Antonio Muíña, se mostró satisfecho de la mejora lograda. Mientras se inauguraba un edificio pensado para comodidad y descanso de peregrinos, el responsable de otro municipio enclavado en el Camino Norte aseguraba que sería necesario tomar alguna medida para garantizar el funcionamiento del albergue local. El alcalde, el popular Gerardo Criado, manifestó que previsiblemente se encargaría a algún operario del Grupo municipal de intervención rápida (Grumir) la atención de las instalaciones. Plan Labora Criado recordó que el Concello vilalbés no había conseguido de la Xunta la renovación de personal, contratado dentro del Plan Labora, para varios servicios -no solo el albergue sino también la oficina de turismo y una plaza de auxiliar para la biblioteca-. Por ello, agregó, el Concello intentará la continuidad de esos servicios aunque su funcionamiento no pueda tener el mismo nivel al carecer de personal específico. Lo que parece claro, mientras tanto, es que el auge de las peregrinaciones ha suscitado en las administraciones municipales, las más cercanas al Camino Norte, la convicción de que el cuidado de la ruta es una cuestión ya prioritaria. El refugio de Miraz es un edificio arreglado, y el albergue de Vilalba, un inmueble construido específicamente para ese fin hace varios años. Con más o menos lujo, ambos ofrecen posibilidad de reposo a cuerpos y ánimos en el esfuerzo de llegar a Santiago.