A media voz La última jornada de Carmen Correa en Lugo, con motivo del ciclo que le dedica la Semana Internacional de Cine de Autor, transcurrió en su municipio natal
20 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La actriz lucense Carmen Correa regresó ayer a media tarde a su casa de la comarca del Vallés, en Barcelona, pero hasta la partida dedicó la jornada por entero a su municipio natal, Baleira. Por la mañana, acompañada por su hija y por los responsables de la Semana Internacional de Cine de Autor, estuvo en O Queirogal, pueblo en el que vino al mundo. A la una de la tarde hubo una recepción en el Ayuntamiento, en O Cádavo, donde fue recibida por el alcalde, Francisco Acal , y por los miembros de la corporación. Tras un aperitivo en la casa consistorial y las intervenciones de rigor, una quincena de personas, entre familiares de la homenajeada, corporativos y representantes de la Semana, celebraron una comida en un restaurante de la localidad. Fruta del árbol En O Queirogal, Carmen visitó la casa en la que nació, estuvo con los únicos parientes que le quedan allí y en el cementerio parroquial de Pousada visitó la tumba de su madre, lugar al que también pretende llevar los restos de su padre, que falleció hace años en Madrid y allí está enterrado. En medio de tantos viejos recuerdos, la actriz, que está retirada de todo lo relativo al cine desde hace muchos años, se subió a un árbol y cogió una fruta, seguramente como hizo muchas veces durante los nueve años iniciales de su vida. Agasajada El presidente de Fonmiñá, Xulio Xiz , y el director de la Semana de Cine, Manuel Curiel , son los principales culpables de que estos días la actriz de Baleira lleve un ritmo de vida que está casi en las antípodas de su tranquilidad habitual. Intervenciones en público, emociones fuertes, todo el día fuera de casa, comidas numerosas en restaurantes y poco tiempo para el reposo contrastan con la que lleva en su casa del Vallés, de la que incluso es reacia a salir para pasear por la siempre agradable Barcelona, como le recomienda su hija Mamen . Allí pasa largas horas pintando o charlando con los vecinos, pero no se aburre. Eso sí, conduciendo no es tan tranquila y, según parece, lo hace bastante rápido. Proyecciones La programación paralela se ralentiza desde hoy, pero las proyecciones continúan con normalidad en todos los ciclos, si bien el dedicado a las películas de la actriz y el de cortos argentinos finalizan mañana.