TRIBUNA | O |
04 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.ALUCINO, y conmigo, la mayoría de los ciudadanos, en especial los de A Mariña. Se nota que los responsables de las administraciones públicas no han leído a Kafka, porque es kafkiano que las hermosas poblaciones de A Mariña sigan sin servicio de bomberos. Me da un subidón de extrañeza y cabreo. Hombre, después de los tropecientos mil fuegos y brasas de este verano, después de tantas acusaciones con las que se han agredido los políticos, parece imposible que no resuelvan esta carencia. Si esto no es falta de diligencia, es pasotismo culpable. Apagar las llamas no sólo es necesario, es prioritario. Los políticos, ya se ve, han quedado exhaustos de calor e intoxicados de humo. Es normal, pero lo es menos si se sabe que más de 75.000 habitantes de A Mariña y varios miles de visitantes y turistas, se encuentran desasistidos. Tienes un bombero al lado y parece que no te alcanza el fuego de Venus que aquejaba a la Reina Isabel II. No se puede permitir que después de los lumes canallas que han asolado Galicia este verano, no se reúnan con urgencia los responsables de las administraciones para organizar el servicio y utilizar el edificio existente en el municipio de Barreiros que permanece abandonado e inactivo desde su construcción. Tengo yo que escribir una carta al presidente de la Diputación Provincial, Francisco Cacharro Pardo, por si me hace caso, para pedirle que se ocupe del asunto. Me temo, sin embargo, que no baste. Entre el humo, que les ciega los ojos a los políticos, se adivinan confrontaciones partidistas e intereses políticos. No se preocupen. Cuando arda la primera casa, que ojalá no ocurra, será entonces cuando la Xunta, los municipios y la Diputación harán sonar la estridente sirena de los bomberos.