Crónica | Quejas por la apertura de un negocio Un grupo de vecinos protestan por el arreglo de un local que dispensará carnes asadas. El Ayuntamiento no se pronunciará hasta que se cumplan los plazos establecidos legalmente
22 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?ntes de que haya empezado a funcionar, el asador de carnes anunciado en la calle Curros Enríquez ya ha dado más de un quebradero de cabeza a los vecinos. Algunos de los residentes en el inmueble número 17, donde tiene previsto abrir este negocio, se concentraron ayer por la mañana ante el edificio para evitar que los obreros que ejecutan las obras de acondicionamiento del local utilizaran la escalera comunitaria para transportar mercancía y para realizar su trabajo. Los vecinos no se oponen a que el bajo y el entresuelo sea ocupado por un negocio -ya funcionó uno de electrodomésticos- sino que están en desacuerdo con la forma en cómo se realizan las mismas, ya que consideran que se están ignorando los acuerdos adoptados por la asamblea vecinal. En representación de los afectados y como uno de ellos, Manuel Castiñeira recuerda que una vez que el Concello concedió el día 27 de junio licencia de actividad a la empresa para montar un negocio de asador de pollos y de carnes, los vecinos presentaron alegaciones a la concesión. En un escrito que registraron en el consistorio el pasado 27 de julio, los afectados indican que el negocio no cumple con la normativa en vigor que impediría instalar un negocio en el entresuelo por no haber altura suficiente. Asimismo, también alegan que incumple el artículo 155 de la ordenanza municipal de medio ambiente que indica la necesidad de que se instalen filtros en los desagües y en otros lugares para evitar que los aceites se viertan directamente a la red general de saneamiento. Castiñeira insiste en que el local será usado para una industria y no con fines únicamente comerciales, al tiempo que precisa que las obras de instalación de los tubos para la salida de gases -dos para la parte de atrás y otros dos para la calle Curros Enríquez- no cuentan con la autorización de la comunidad. Por mayoría En este sentido, Castiñeira recordó que los vecinos participaron en una asamblea que se celebró a principios de año y en la que el 94% de los afectados se manifestaron en contra de esta actividad: «Acordouse nunha asemblea na que se manifestou a preocupación dos veciños pola instalación deste negocio». Además de presentar alegaciones y otros recursos, los residentes han recurrido en distintas ocasiones al Concello en busca de una solución. El concejal de Urbanismo, José Ramón Gómez Besteiro, reconoció ayer haberse entrevistado con varios de los 42 propietarios de las viviendas el pasado mes de julio. Ayer, el concejal fue nuevamente reclamado por los afectados. Tras mantener una conversación telefónica con el representante vecinal, Gómez Besteiro reconoció a este diario que el Ayuntamiento no puede iniciar ningún tipo de acción, ya que hasta el momento la empresa no ha solicitado al Concello que se realice la visita de la primera inspección. «Esta visita realízase sempre polos técnicos antes de que se abra o local. Hai que comprobar que todo está correctamente axustado aos planos polos que se lles deu a licenza de obra, pero mentras tanto o Concello non se vai pronunciar», indicó Gómez Besteiro, quien aclaró que el establecimiento deberá cumplir los requisitos exigidos para que se le conceda finalmente la licencia de apertura. «Que non se axuste ao solicitado é motivo para ordear o peche», matizó. En referencia a cuestiones comunitarias, el edil insistió en que ésos son temas que sólo afectan al ámbito privado de la comunidad y en las que el Ayuntamiento no puede entrar.