27 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.
Una característica destacada del cultivo de patata en Terra Chá -afirma José Chao, técnico de Pataca de Galicia- es que se trata de una actividad secundaria, menos importante que la ganadería, y desarrollada en fincas más pequeñas que las de uso ganadero. No obstante, algo que también distingue al producto es la acogida en el mercado: así, por ejemplo, la empresa Fertipram, con sede en Cospeito, envía cada año a Cataluña unas 200 toneladas. La patata que llega al mercado con el aval de la IXP se comercializa en bolsas de cuatro kilogramos, que cuestan 1,20 euros.