?l portavoz popular, Jaime Castiñeira, un hombre tranquilo, pasó ayer por un momento de enfado. Fue a raíz de una de las intervenciones de Gómez Besteiro, en el debate de la moción sobre el reglamento de participación. Interpretó que el socialista cargaba las tintas hasta la falta de respeto. Así lo expuso y fue apercibido una vez por el alcalde; insistió, y recibió una segunda amonestación. Poco antes, Jaime Castiñeira pidió al secretario que emitiese informe sobre si el PSOE tiene derecho a que intervengan tres de sus miembros en el debate del mismo asunto. El alcalde, José López Orozco, manifestó que, como presidente de la corporación, tiene la obligación de ordenar los debates y que el grupo municipal socialista tiene derecho, como los demás, a que se escuche su voz, al margen de que intervenga el miembro del gobierno que deba hacerlo en cada caso. El secretario se limitó a leer varios artículos. A petición de Castiñeira, con la consiguiente indicación del alcalde, el secretario remitirá un informe por escrito sobre este asunto al concejal. El Partido Popular no logró que prosperase su moción para impulsar la oficina municipal del voluntariado. Tampoco pasó la del Bloque para instar a la Xunta a revisar los juegos infantiles de los colegios.