Crónica | Impulso al turismo termal Hesperia recibe un premio por las instalaciones del balneario de Guitiriz, consideradas las mejores de España por los lectores de una revista especializada
27 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.A los balnearios se iba antes por prescripción médica, y se va ahora por esa misma razón o por la creciente tendencia que coloca al termalismo a la cabeza de las propuestas de ocio y tiempo libre. Pero en las modas, como en otros asuntos, todavía hay clases. Que se lo pregunten a los responsables de la cadena Hesperia, que recientemente recogieron en Madrid el premio decidido por lectores de una revista del sector, Thermaspa , que eligieron las instalaciones del balneario de Guitiriz las mejores de España. Como no podría ser de otro modo, la reacción de la empresa ha sido de satisfacción: «El premio significa que las instalaciones son buenas y estamos muy contentos», resumió de modo claro el director del hotel balneario, Alejandro Garrido. Las instalaciones que han merecido el elogio de los clientes ocupan una superficie total de 4.000 metros cuadrados, divididos en tres partes. La primera es la zona terapéutica, que incluye 12 salas de masaje, seis de chorro con bañera, dos de chorro sin bañera, dos de envolvimiento con barros y dos de masaje Vichy. La segunda es la denominada zona termolúdica, que incluye sendos clubes termales para niños -dotado con piscina- y para adultos -dotado con jacuzzi , chorros, camas de agua, baño de burbujas y zona de natación-. La tercera es la zona del circuito termal, que ofrece, con una duración aproximada de una hora y media, baños de contraste con agua fría y caliente que resultan muy convenientes para la piel. El balneario cuenta además con un solario natural y con una zona de estética, si bien Garrido reconoce que el circuito termal, con sus aguas a diferentes temperaturas y los consiguientes beneficios dermatológicos, y el club termal infantil son los elementos diferenciadores del establecimiento. Clientes diversos ¿Para quién son diferenciadores esos rasgos? Porque lejos quedan aquellos décadas de finales del siglo XIX y de buena parte del XX en que las aguas de Lagostelle eran recomendadas para tratamientos hepáticos. Garrido reconoce que todavía hay clientes que van al Hesperia atraídos por las posibilidades terapéuticas de sus aguas, aunque también abundan los que se meten entre chorros y lodos por razones de ocio puro y duro. Las estancias en el hotel duran de dos a diez noches, aunque bien se ve que los clientes, a la hora de puntuar, ponen a Guitiriz más cerca de un diez que de un dos.