Crónica | Las trabajadoras de Maconsi vigilan día y noche La empresa asegura que no tiene nada que decir sobre el conflicto
24 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?ntentar conseguir una subida salarial de algo más de doscientos euros al mes compensa el esfuerzo que podría suponer el pasar casi un mes de huelga y el mantener una guardia diaria de ocho horas, incluidas las nocturnas, en una improvisada tienda de campaña. Al menos eso deben de creer firmemente las 16 trabajadoras de la empresa Maconsi, adjudicataria del servicio de limpieza de las dependencias de la Xunta en Lugo, que llevan desde el pasado día ocho participando en un paro indefinido. Sus efectos son evidentes desde hace días en las dependencias administrativas y en los aseos. El paro indefinido lo convocó la CIG para reclamar que las operarias del edificio de Lugo cobren lo mismo que están percibiendo, desde octubre del año 2000, sus compañeras de la misma empresa en San Caetano. Lo peor de la primera noche fueron las bajas temperaturas, que, a las cuatro de la madrugada, rondaban los tres grados. A esa hora y para combatir el frío y la espera, las cuatro limpiadoras del turno de noche, acompañadas de la secretaria de servicios de la CIG, Carmen Antas, sacaron tortillas de patata, chorizos fritos y jamón, después de una partida de cartas. Finalmente las bajas temperaturas obligaron a las operarias de guardia a guarecerse en un coche. Con la acampada pretenden que nadie complete el trabajo que realiza durante tres horas la limpiadora que cubre los servicios mínimos pactados. Y es que, a veces les dio la impresión de que Mister Proper pasó, sobre todo por los servicios, detrás de ella. Las tres horas en las que una de las operarias se dedica a cubrir los servicios mínimos sirven de respiro para el resto de sus compañeras. Ese tiempo no tienen que hacer guardias para evitar que alguien realice su su trabajo porque la que está dentro ya controla lo que pasa en el edificio. Maconsi, que tiene su sede social en Vigo, no quiso hacer declaraciones sobre este conflicto. En las oficinas centrales la telefonista que atiende las llamadas, después de un intento de pasar a algún responsable de la firma, comunicó que la adjudicataria del servicio de limpieza del multiusos nada tenía que decir públicamente. Y, en privado parece ser que tampoco, a juzgar por el hecho de que todo contacto entre comité de huelga y empresa tampoco estén manteniendo contactos. La de ayer fue la segunda noche de acampada en el jardín de la Xunta. Se esperaban unas temperaturas más benignas que la anterior.