TRIBUNA | O |
22 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.LOS CONCEJALES del BNG de A Pastoriza denuncian que el padrón municipal contiene errores de bulto en el apartado de los estudios de los jóvenes. También a mi, que no soy concejal, me llegaron estas quejas. Me dicen que en la casilla de estudios figuran como analfabetos, chavales y mocitas que cursan estudios, navegan por Internet como informáticos y son diestros en los secretos del teléfono móvil. Que llamen a uno analfabeto puede pasar si el hecho se produce en el calor de una discusión de pareja, en un mitin de partido o con el vecino del quinto que tira basuras al patio. Fuera de esto es un insulto, una ofensa, un desprecio querellable. No creo que la culpa sea de los alcaldes, que siempre tienen la culpa de todo. La responsabilidad es de la estadística. Un niño nace, crece y a los dos años viene el estadístico y en la casilla de estudios le pone analfabeto. Es como si le pusiera homosexual, hincha del Depor o conductor agresivo. A esa edad no se sabe. Por eso llama la atención que les pongan analfabetos. ¿No hay otra palabra menos hiriente? Porque ese calificación queda por años y cuando tengan que pedir un certificado para casarse las novias, o los novios, les dirán que son analfabetos. ¡Qué fuerte! Dicen allí que hay verdades, mentiras y estadísticas. No sé yo como se puede medir el nivel cultural de Galicia si contamos como analfabetos a los niños de pecho. Además, el estadístico de la cosa se puede encontrar con un mocetón de uno noventa que le interpele en la rúa: «Oiga, analfabeto lo será usted, tío». La estadística, como el mercado, no tiene corazón, pero está obligada a tener cortesía. Así que únanse los alcaldes para reclamar. Cuentan con el apoyo de muchos supuestos analfabetos agraviados.