El BNG denuncia escasez de cloro en el agua de la traída, y el PP asegura que no hay ningún riesgo
LUGO
Los grupos municipales del BNG y del PP volvieron a polemizar ayer, en el pleno, sobre la situación de una parte de la traída que abastece a la capital del municipio. El portavoz nacionalista, Serafín Carballo, manifestó que en la zona de la localidad en la que está situado el colegio público se habían observado niveles bajos de cloro, y propuso, como alternativa que contribuyese a evitar esa situación, la instalación de un aparato que funcionase de modo automático y que se activase al detectar un nivel bajo de esa sustancia en la traída. Carballo justificó esa medida explicando, entre otras cuestiones, que su coste no sería muy elevado -unos 9.000 euros, dijo- y subrayando su necesidad: según afirmó el edil, algún negocio de hostelería de la villa ha sufrido alguna multa al descubrirse un bajo índice de cloro. Por su parte, el alcalde, el popular Arturo Pereiro, replicó que el bajo nivel de cloro se debía solo a la evaporación, pero subrayó que esa situación no implicaba ningún problema bacteriológico ni ningún inconveniente para la salud. Pereiro recordó además que los cinco concellos de la mancomunidad de Terra Chá -Abadín, A Pastoriza, Castro de Rei, Cospeito y Outeiro de Rei- estaban estudiando ofertas para la instalación de un nuevo sistema de control de las aguas. Además, en el pleno de ayer se dio autorización a Begasa para la instalación de un transformador en Castro de Ribeiras de Lea, que deberá ser subterráneo.