Crónica | Nuevas prestaciones para los mayores en la ciudad Las instalaciones ofrecen, además de residencia en habitaciones individuales y dobles y en apartamentos, centro de día, servicio de respiro familiar y de recuperación
02 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.La nueva residencia geriátrica Sanyres que abrió sus puertas con 250 plazas, un 40% de ellas concertadas con la Xunta para personas mayores dependientes, empleará cuando esté funcionando con ocupación plena a más de cien trabajadores. Las lujosas instalaciones fueron recorridas ayer por el subdirector general de la empresa cordobesa, Antonio Prieto, quien estuvo acompañado por los arquitectos que diseñaron el edificio, los hermanos García-Boente; por el constructor José Bouso, administrador de Odegal y por la directora del centro, Monserrat Escuredo, en su recorrido con los medios de comunicación por las instalaciones. Antonio Prieto destacó que existe un equilibrio entre el coste de las instalaciones y la calidad que prestan. La mensualidad mínima puede suponer 1.100 euros, cantidad que variará en función de las necesidades de la persona. Prieto reconoció que la sociedad está inmersa en pleno debate sobre el coste de los servicios que se prestan a las personas mayores. «Eso -dijo- no podemos solucionarlo las empresas que cubrimos el servicio». Para el subdirector de Sanyres ésta es la gran asignatura pendiente. «Todos los operadores -dijo- están esperanzados en que la Ley de Dependencia solucione este problema». La oferta no se limita únicamente a habitaciones dobles e individuales, con cuarto de baño adaptado, sino que incluye apartamentos de un dormitorio y un centro de día con 60 plazas. Contempla también el denominado respiro familiar, plazas en las que está interesado el Concello de Lugo y la permanencia durante la fase de recuperación, con rehabilitación incluida, de una intervención quirúrgica, como por ejemplo una operación de cadera. Entre las prestaciones que contiene se encuentran también el servicio médico permanente, asistencia social, atención psicológica y terapia ocupacional. En la planta baja están los servicios administrativos, la biblioteca, un salón de actos, el comedor, la capilla destinada a cultos de diferentes confesiones, entre otras. En las plantas superiores se encuentran los apartamentos, que cuestan 604 euros al mes y las habitaciones En todas ellas hay cuartos de baño adaptado y televisión, además de conexión de oxígeno y enfermería con varias camas. En los sótanos disponen de una piscina terapéutica. El proyecto fue elaborado por el estudio de los arquitectos García-Boente, que visitaron otros centros de Sanyres en España para inspirarse. En geriatría habían trabajado con anterioridad en las reformas de la residencia de las Hermanas de la Cruz y en dos viviendas comunitarias y un centro de día en Riotorto. Aurora García-Boente comentó a la largo del recorrido por las diferentes plantas, además de las características diferenciadoras, lo a gusto que habían trabajado, tanto con Sanyres como con el propio constructor. Una de las zonas comunes es la terraza, donde tienen previsto montar un taller de jardinería. Dispone de un damero gerontológico para que los residentes se orienten en los paseos.