EL MIRADOR | O |
01 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.PARA NEVADAS, las de antes. Aquellas que mantenían incomunicados los pueblos durante semanas, cuando las máquinas quitanieves eran un artilugio aún sin inventar. Nevadas aquellas en las que los abuelos contaban a los nietos al calor de las lareiras, las historias corregidas y aumentadas que a ellos mismos les contaran sus abuelos. O, aquellas después de las que había una explosión demográfica. También tenían su aquel cuando las familias guardaban en los portales los ataúdes por si moría alguien y no llegaba la funeraria. Las de ahora, con todoterrenos, o cuando menos tractores, en todas las aldeas, con quitanieves en todos los concellos, siguen siendo nevadas, por mucho que digan. Pero, hay una gran diferencia, entre antes y ahora. Somos nosotros. Exigimos porque podemos hacerlo y, además, debemos.