Crónica | Prevención de siniestros Los miembros del Grumir mantienen las calles expeditas cuando hay mal tiempo, apagan incendios y admiten que su trabajo requiere una concentración permanente
24 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Mantener en las condiciones adecuadas calles como Cuart de Poblet, ruta obligada para el transporte escolar que deja a los alumnos en los colegios e institutos de esa zona; procurar que las escaleras de la plaza de la Constitución no acumulen un hielo que sería muy peligroso para los peatones; apagar incendios como los dos que la semana pasada afectaron respectivamente a un aserradero cercano al polígono y a una casa de la zona vieja... Esas son algunas de las operaciones que realizó en los últimos días el Grupo municipal de intervención rápida (Grumir) del Concello vilalbés. Su plantilla está formada por 14 personas; tres trabajan en cada turno, que dura 12 horas. ¿Qué saben para hacer ese trabajo? Todos han seguido sendos cursos de Protección Civil, de extinción de incendios y de excarcelación en accidentes, además de las prácticas que realizan periódicamente. Y en la amplia Terra Chá no les faltan ocasiones para demostrarlo. ¿Qué se les pide? «As demandas da xente son moitas, todo o relacionado coa seguridade cidadá», decía ayer uno de sus miembros. Cabe suponer, por tanto, que su actitud está claramente en consonancia con su cometido. «O traballo non deixa de ser especial, estás sempre en tensión porque non sabes por onde van saír as cousas. Non te podes relaxar», dice un integrante del Grumir. De su tensión depende, pues, buena parte de la tranquilidad del resto de la población. Y el concejal José Franco, responsable de esta delegación municipal, subraya que los medios son los correctos: «Temos os que temos. Non estamos en precario. Non podemos compararnos cos bombeiros, pero podemos responder ante unha emerxencia», declara el edil.