Mucha gente con muchos años

LUGO

ÓSCAR CELA

Crónica | Planes sociales en Guitiriz La asociación de jubilados advierte de que la construcción de la residencia es un proyecto básico por la abundancia de posibles usuarios y por los empleos que crearía

26 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

En Guitiriz no nieva mucho, algo en lo que no se diferencia apenas del resto de Terra Chá. Pero hay otra nieve -la del tiempo, que platea las sienes, como cantaba Carlos Gardel en un tango- que sí se aprecia con frecuencia en este ayuntamiento, si bien tampoco es un rasgo que lo singularice en una comarca en la que, como en tantas otras, el número de abuelos potenciales es muy supeiror al de hipotéticos nietos. Lo que sí coloca a Guitiriz en una situación diferente a la de otros municipios es que la población de la tercera edad se une y se pronuncia públicamente sobre asuntos que cree importantes. La asociación de jubilados se creó hace apenas dos años, y ya supera ligeramente la barrera de los 500 socios, por lo que el presidente, Carlos Tomé, asegura que es una de las más numerosas de la provincia. La cifra no sólo es importante en sí misma, sino que alcanza plena importancia si se tienen en cuenta otros rasgos locales: los algo más de 500 socios representan aproximadamente la cuarta parte de la población del municipio que supera los 65 años. Pero además esas 2.000 personas son la tercera parte de la población, ya que el municipio tiene 6.041 habitantes, según datos aprobados por el pleno en mayo. Así las cosas, no sorprende cuál puede ser una de las principales preocupaciones de la asociación, expresada en la asamblea de socios de la semana pasada: el colectivo recogió en acta su deseo de que el complejo geriátrico -una aspiración que la alcaldesa, Regina Polín, expuso a la Xunta- se pueda construir lo antes posible, e incluso prevé enviar al vicepresidente Anxo Quintana, de cuyo departamento depende la atención a la tercera edad, una carta que recoge el sentir de los socios expresado en la asamblea. Dos son las razones en las que se funda esa petición, tal como explicó Tomé. En primer lugar, la abundancia de personas mayores en el municipio y sus necesidades de atención; en segundo, las perspectivas que supondría la construcción por los puestos de trabajo que se crearían. No extraña, pues, que Tomé defina el proyecto como «unha necesidade grandísima». Nueva junta La asociación espera que fructifiquen las gestiones de Polín, que subrayó que el Concello podría ofrecer tres posibles ubicaciones para el servicio y que dos de ellas -las únicas cuyo emplazamiento se ha divulgado- estaban entre el casco urbano y la zona de Pardiñas y que pertenecían a terrenos de la comunidad de montes de Lagostelle. Por otro lado, la asociación renovó parcialmente la composición de la junta directiva, en la que Tomé está acompañado por un vicepresidente -Andrés García Peteiro-, una secretaria -Anunciación García Sobrado-, un vicesecretario -Antonio Bello-, un tesorero -Francisco Díaz- y dos vocales -Rogelio Vázquez y Enrique García-. Pero la asociación no sólo espera proyectos sino que también planea otros mientras tanto: así, el 4 de febrero habrá una comida de amistad y durante el año se celebrarán diversas excursiones.