La oposición reclamó para la estación del tren de alta velocidad el mismo tratamiento que para el nuevo puente, que ya figura en el plan general para facilitarle el trabajo a Fomento cuando lo construya. El asunto dio lugar a ironías de los grupos minoritarios, que señalaron que incluso un informe recoge que no serán necesarias pantallas para reducir el ruido del AVE porque hay muy poco tráfico por esa vía férrea. Castiñeira también criticó la inactividad de la comisión creada, que sólo mantuvo una reunión al principio. Por su parte, el concejal de Urbanismo afirmó que cuando se planteó la entrada del AVE había la posibilidad de soterrar la vía o de reforzar los puentes, pero la Administración central, en la etapa del PP, optó por esta última decisión, que condicionó el futuro de una forma que el edil consideró poco democrática.