Crónica | La difícil conclusión de una autovía La financiación de los últimos 14 kilómetros de la A-64 sigue sin concretarse definitivamente, y Fernando Blanco advierte que no se aceptarán reducciones de fondos del plan Miner
21 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.La conclusión de la autovía Ferrol-Vilalba depende de la financiación de los últimos 14 kilómetros, un tramo que empezará en la localidad xermadina de Cabreiros y acabará a las puertas de la capital chairega. Las polémicas del año pasado, con discusiones entre el Gobierno central y el autonómico sobre la responsabilidad de la financiación, acabaron con un compromiso de que los fondos del plan Miner se utilizarían para ese fin. No obstante, la falta de concreción de compromisos registrada en los últimos meses ha impedido avances en el proceso, mientras la Transcantábrica, que enlazará con la autovía de Ferrol en las afueras de Vilalba, es ya una realidad en obras o en trámites de adjudicación. Como ya publicó este periódico en días pasados, PP, PSOE y BNG coinciden en pedir concreción para la financiación del final de las obras, e incluso los alcaldes de Xermade y de Vilalba, los populares Tomás Rodríguez y Gerardo Criado, destacan que la coincidencia de siglas entre los gobiernos de Madrid y de Santiago debe de acelerar el proceso. Pero la Xunta teme un posible recorte de fondos de fondos mineros para Galicia, y el conselleiro de Innovación e Industria, Fernando Blanco, recordó ayer su intención de convocar a la comisión parlamentaria de Industria por el «grave prexuízo» que supondría. Mientras tanto, los 14 kilómetros que van de Vilalba a Cabreiros siguen sin acortarse con nuevas obras.