Tras el congreso, y en el Senado

| XAVIER LOMBARDERO |

LUGO

DESDE EL ADARVE

19 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

HABÍA expectación por oír las explicaciones de Cacharro sobre «la polvareda informativa y política», acerca de sus comentarios por las palabras del senador de Melilla. El presidente de la Diputación, que lleva en política muchos años y si no recordamos mal es el senador más antiguo, parece asombrarse un día sí y otro también, de la repercusión de sus propias palabras y de cómo se recogen las mismas. Es un alivio saber que no cuestiona la legitimidad del Gobierno, pero erró ya en su primera respuesta cuando habló el general Mena. Fue más inoportuno si cabe aquel comentario, pues un senador que justifica la salida de tono o sirve de altavoz a lo dicho por el general, no le hace ningún bien a la democracia. Tampoco beneficia la imagen de Lugo en el Estado, por muy solidario que quiera ser con el de Melilla. Pero, ¿todo esto no responderá a otras claves de política interna del PP?