En directo | Vandalismo urbano El deterioro ocurre en el auditorio del campus, gestionado por la Diputación. En cambio la actuación de la USC mejoró el aspecto de jardines e instalaciones de su competencia
17 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El anfiteatro de la vaguada del campus se ha convertido en uno de los mayores escaparates de grafitos de la ciudad y la basura y los restos de botellón se acumulan en esta zona del campus aunque fuera de la gestión universitaria. Seis años después de la inauguración y tras haber sido reparado en algunas zonas, el anfiteatro del campus es ya una de las paredes preferidas por los vándalos para sus pintadas. La última es un colorista llamamiento a la legalización de estupefacientes; en lo alto de la grada pero todo el contorno del escenario y las escaleras de acceso aparecen con grafitos. Botellas rotas, plásticos y otros desperdicios se acumulan en el lugar y algún tramo de bordillo en los accesos fue derribado. Curiosamente, el deterioro de esta zona de la vaguada, que gestiona la Diputación de Lugo, coincide con la mejora en la presencia y aseo de otras partes del campus universitario y que sí administra el Vicerrectorado de la USC. En concreto, el aspecto de los indicadores del campus mejoró ostensiblemente y han dejado de ser el tablón de anuncios de todas las juergas del alumnado, y de las típicos reclamos para buscar compañero de piso. El vicerrector del campus, Carlos Herrero Latorre, señaló que «con los grafitos y carteles del campus tomamos cartas en el asunto pues había zonas de Empresariales o Veterinaria que estaban en un estado poco presentable; son actuaciones muy difíciles de cortar pero hemos aplicado tratamientos para que, en caso de aparecer pintadas, se limpien fácilmente». En cuanto a las mejoras en los jardines, Herrero señala: «Nuestro trabajo nos ha costado». El campus dispone de un servicio de vigilancia pero la vaguada y el anfiteatro es una parcela propiedad de la Diputación, que en sus tres hectáreas necesita un costoso mantenimiento. Con buen tiempo suelen frecuentarla chavales aficionados al patinaje, más jóvenes que los universitarios. Un millón de euros Este anfiteatro y su entorno costaron en su día casi un millón de euros y en su construcción, en la que destacan las losas de granito y un porche en semicírculo, participaron en su día 125 alumnos de dos promociones de la escuela taller Santo Anxo de la Diputación Provincial de Lugo. Al proyecto contribuyó la Consellería de Familia y la entonces conselleira Manuela López Besteiro se encargó de la inauguración.