En directo | Aprovechamiento de los recursos agrarios El Concello de Abadín organiza un curso que enseña a preparar conservas de frutas y verduras y espera que la iniciativa acabe generando algún proyecto empresarial
29 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Hay una hora en la que los colegios pierden el bullicio de la mañana y de primeras horas de la tarde para convertirse en recintos silenciosos: cuando acaba el horario escolar, las aulas se vacían y se llenan de silencio hasta el día siguiente. Ayer por la tarde, en cambio, el colegio de Abadín se llenaba de explicaciones y de olores. La razón está en el curso de cocina que, organizado por el Concello, imparte el cocinero Marcos Domínguez. Ante un alumnado adulto y mixto -22 mujeres y dos hombres acudieron a la clase de ayer por la tarde-, el profesor explica el guión de la lección: primera parte, elaboración de conservas de peras; segunda, preparación de conservas de pimientos asados; tercera, obtención de licor de chocolate. Como si de una lección magistral se tratase, el cocinero transformado en profesor va desgranando con tranquilidad y conocimiento las claves necesarias para conseguir un buen rendimiento. Lo primero, el envasado: hay que esterilizar el envase empezando con agua fría. Lo segundo, el troceado: los pimientos se cortan en tiras, y las peras, en trozos pequeños que pasarán por el grifo cuando estén peladas. Tras un baño en aceite los pimientos pasan al horno, mientras el cocinero manipula las peras para convertirlas en material de conserva. Los tiempos de cocción y el manejo de los tarros parecen tan importantes como la materia prima: hay que dejar, dice Domínguez, unos centímetros de vacío entre el material conservado y la parte superior del tarro y tener cuidado con alguna bacteria, que puede aparecen aunque no las perciban la vista o el olfato. Lo que sí percibe el olfato es que los pimientos ya expanden un interesante olor por la cocina. Mientras el profesor cocinero sigue con sus demostraciones, la concejala Begoña Gaute explica que el curso, que empezó ayer y que acaba hoy, se organiza por la demanda de gente interesada. Y mientras el aroma de los pimientos llega a los olfatos, la concejala deja caer el aroma de un proyecto que le gustaría ver convertido en realidad: «Se de aquí xurdise unha idea empresarial que aproveitase os recursos vexetais da zona, sería un orgullo», dice. Los alumnos se llevarán a casa apuntes con explicaciones de lo aprendido. Pero también se llevarán sabores y olores de recuerdo.