Sin rastro de tres ancianos

J. M. Palacios VILALBA

LUGO

PRADERO

Crónica | Desaparición de personas mayores A la lista de dos personas que faltaron de sus casas en Cervantes y Guitiriz, de los que no hay pistas, se une ahora la ausencia de una mujer de Xermade

31 oct 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?os familiares del cervantino Ricardo Digón López, ya no saben qué hacer. Después de la desaparición de éste hace una semana, pensaban que podría aparecer de inmediato porque, creían, que podía alejarse mucho de su casa. En los primeros momentos la búsqueda fue intensa pero no dio los resultados esperados. Ahora, transcurridos ya bastantes días, alguno de sus familiares cree que deberían ser utilizados más medios en la búsqueda como, por ejemplo, buzos. Cabe la posibilidad de que Ricardo se hubiese precipitado a algún pozo que sería preciso revisar. Algunos regatos de la zona ya fueron también vistos por si el desaparecido hubiese podido caer a alguno de ellos. Ricardo no andaba bien de salud. Es por ello que pudo haberse sentido mal en algún momento. A sus familiares, que aseguraron que todo el vecindario se buscó en la búsqueda, les resulta extraño que no hubiese aparecido en los primeros días Camen Souto Bellas, por su parte, está bien de salud y suele contactar con su familia con frecuencia. Así las cosas, su hija Loli no entiende esta situación. Anoche, tras un segundo día de búsqueda que andaba en las últimas tareas, afirmaba que lo ocurrido era algo «rarísimo». «Non sabemos o que lle puido pasar», manifestó su hija, que se desplazó a Vilalba desde Ferrol. Para hoy está prevista una nueva operación de búsqueda: la familia ha repartido fotografías de la desaparecida, y los responsables vilalbeses de Protección Civil piden a los vecinos que se sumen a las operaciones de rastreo que se llevan a cabo hoy. Mientras tanto, Eugenia Guizán, vecina de Ferrol, lleva casi dos meses -se cumplen pasado mañana- desaparecida. La mujer, nacida en Momán (Xermade) pero residente en Ferrol desde hace medio siglo, estaba en Guitiriz, donde todos los años pasaba parte del verano para acudir al balneario de Pardiñas. Su desaparición, advertida por sus vecinos del edificio de la calle río Forxá donde está el piso en el que vivía en la localidad y por sus familiares, originó un amplio dispositivo de búsqueda por la localidad y por los alrededores. Familiares, amigos, personal de tres organismos -Protección Civil, Policía Local y Guardia Civil- y vecinos del municipio guitiricense realizaron, por el casco urbano y por los alrededores, repetidas búsquedas en los días siguientes a su desaparición, aunque sin resultados. Acompañados de amigos, familiares suyos siguen acudiendo, principalmente en fines de semana, a Guitiriz en busca de unas pistas que ofrezcan algún indicio. Luisa Jove Guizán, hija suya, comenta la situación con un dolor que no impide la lucidez: «Es horrible que pase toda la vida con mi madre y de repente me separe de ella», dice.