Regando el futuro del campo

La Voz X.M.P. | VILALBA

LUGO

Crónica | Infraestructuras agrarias Responsables del Ministerio de Agricultura exponen en Arneiro un proyecto de nueva canalización que la Xunta considera importante para conservar la población rural

13 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Igual que muchos, tanto en Terra Chá como en otras zonas de toda España, andan estos días pendientes del cielo, porque el agua que pueda caer será bienvenida tras varios meses en los que la lluvia era una extravagancia. Hay también, llueva o caliente el sol, aguas que son útiles para las plantas y que dependen del mimo de quienes las cuidan. Y hay también, a medio camino entre los que miran al cielo por necesidad y los que confían en el agua para ver crecer sus plantas, gentes que no necesitan agua sino unas condiciones que les permitan utilizarla en condiciones acordes con el signo de los tiempos. El empleo del regadío fue clave para el despegue agrícola y ganadero de municipios como Castro de Rei y Cospeito, enclavados en el corazón de Terra Chá. Pero el futuro no puede vivir sólo de recuerdos, y las circunstancias reflejan hoy la necesidad de afrontar cambios. Propuestas Los cambios, por lo observado ayer, son posibles. Responsables de la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias (Seiasa) -dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación- explicaron ayer, en Arneiro (Cospeito), un plan de modernización de regadíos a los socios de la comunidad de regantes Río Pequeno. El mencionado organismo aportaría el 46 por ciento del presupuesto; la Unión Europea, el 24 por ciento; la Xunta, el 22 por ciento, y los regantes, el ocho por ciento. El delegado provincial de la Consellería de Medio Rural, el nacionalista Emilio López, explicó al inicio de la sesión que su departamento veía con buenos ojos la iniciativa, un asunto sobre el que el que el BNG presentó diversas iniciativas en el Congreso de los Diputados. La iniciativa, dijo López, es interesante porque permitiría mejorar la rentabilidad de las explotaciones y fijar población en zonas rurales de Terra Chá. Por su parte, el presidente de la comunidad de Río Pequeno, Juan Novo, destacó las ventajas del proyecto, aunque matizó que en una asamblea fijada para el día 20 se adoptaría una decisión concreta. La realización de las obras permitiría que el riego, en el que se usa agua que del río Miño se trasvasa al Pequeno, se automatizase, entre otras mejoras. Sería, pues, una forma de regar un futuro mejor.