Cuestión de estima

| LUCÍA PEÑA |

LUGO

DESDE EL ADARVE

29 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

LAS RAZONES que sitúan a los profesores españoles de secundaria muy por detrás de sus compañeros europeos en cuanto a calidad de la docencia se deben, según nuestra conselleira de Educación, a que los estudiantes de países como Suecia o Noruega tienen en más alta estima a sus maestros que los autóctonos. Sin embargo, que desde los pupitres europeos se piropee a «la seño» parece no convencer en España a la hora de justificar los nefastos resultados alcanzados. Y si a este malestar se le suman unas cuantas estadísticas de fracaso escolar, otras tantas de calificaciones muy por debajo de la media europea, sin olvidar casos de violencia y acoso, se obtiene el sistema educativo español. Todo ello debido a lo poquito que valoran nuestros alumnos a sus maestros. ¿Y qué extrañas razones tendrán en Europa para adorarlos de forma tan desmesurada? ¿Por qué costará tanto aceptar una verdad?