Crónica | Actividades sociales La asociación de minusválidos organiza un taller de hipoterapia como una medida más que contribuya a favorecer la integración de sus miembros y mejore su autoestima
05 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.En este período del año, con el calor como estímulo, a una playa fluvial como la de A Magdalena se va a bañarse, a pasear o a pasar simplemente un rato al aire libre aprovechando algún momento de ocio. Pero hay también una actividad que se practica en el entorno del río que bordea Vilalba y que se celebra en esta época del año. La asociación de minusválidos Benxamín Paz organiza un curso de hipoterapia en el que colaboran la asociación comarcal de cabaleiros y la fundación comarcal. ¿Qué se esconde tras una palabra como hipoterapia? Nada más y nada menos que un contacto con el mundo del caballo en el que los asistentes, doce en total, se acercan a esos animales. Tanto llegan a acercarse los que asisten a los cursos que en las sesiones -hasta ahora se celebró una, que tuvo lugar la semana pasada, y para esta tarde está prevista otra- incluso se montan en los animales. El secretario de la asociación organizadora, Xosé Lois Baamonde, explica que la iniciativa sirve en primer lugar para mejorar la movilidad: «A xente que ten problemas para desprazarse a pé móvese mellor a cabalo», afirma Baamonde. Pero no se consigue sólo una mejora de la movilidad, aunque ya sería mucho. Baamonde destaca que los asistentes a las sesiones logran otros progresos. «A xente reacciona ben, incluso fan apostas entre eles sobre como se manterán no cabalo», agrega. Las apuestas, desde luego, parecen estimular a los asistentes. Pero no hay ninguna temeridad en quienes las realizan, de igual modo que tampoco se percibe ninguna falta de control en los organizadores. Los alumnos cuentan en todo momento con la vigilancia de los organizadores, lo que garantiza la inexistencia de riesgos añadidos. La hipoterapia es una actividad que no abunda en Galicia. Baamonde dice que apenas se han organizado cursos de este tipo, que, asegura, sí resultan más habituales en otras zonas de España. Uno de los inconvenientes es el tiempo, ya que la lluvia o el frío se hacen incompatibles con su celebración. Mientras tanto, la asociación espera que cuando avance el resto del año, continúen las actividades dirigidas a sus socios. El colectivo realiza cursos de manualidades en diversos municipios de la comarca, que van desde las manualidades hasta la informática. Por ahora, Baamonde destaca que el curso produce una honda satisfacción a los que acuden: «A xente sae contentísima», dice.