?l alcalde, José López Orozco, dejó ayer muy claro lo que espera del nuevo gobierno gallego. En general, que se centre en atender los verdaderos problemas de Galicia, y, en particular, que agilice tanto como sea posible la ejecución de los proyectos pendientes en Lugo. López Orozco expresó gráficamente lo que desea: que nos digan que mañana se licita el auditorio, pasado la ronda de la Muralla y al siguiente otra cosa. El alcalde se mostró convencido de que la línea de negociación entre el PSOE y el BNG -a partir de fijar objetivos programáticos- dará buen resultado, como lo dio en el ámbito municipal lucense en el pasado mandato. No dudó el presidente de la corporación municipal en recurrir a la ironía de tono duro para enjuiciar las declaraciones de Xosé Manuel Beiras en las que venía a decir que no se podía esperar gran cosa de un gobierno PSOE-BNG. «¿Y en qué estado estaba cuando dijo eso?», señaló López Orozco. Añadió: «Que mire el cambio que hubo en Lugo gracias a lo que trabajaron esos dos partidos». Por último, dijo que comprende la renuncia de Pérez Mariño, del que destacó que en su momento «logró un gran consenso en Vigo».