Las percusiones y danzas senegalesas destacaron en el concierto del viernes del multinacional grupo de la Fundación Livika en el Festival Interfolk que organiza la Concejalía de Cultura del Concello de Lugo. La fusión de los tambores que abarrotaban el escenario de la plaza de Santa María y las danzas africanas cargadas de piruetas y fuerza de Alboury Dabo o la sensualidad de Sonia Sampayo dieron paso ayer al concierto del grupo bretón Gwendal que desde principios de la década de los 70, cuando publicó su primer trabajo, Irish Songs, ha llevado por todo el mundo a través de diferentes formaciones una música de raíz celta pero con influencias del rock, jazz, folk o clásica. Este festival, que contó con los turcos Harem y hoy con Milladoiro, es el preámbulo musical al San Froilán, que también contará con un programa cargado de músicas del mundo. Al final del concierto de Livika, uno de los músicos senegaleses confesó que en su país también hay un lugar llamado Lugo.