Voluntarios de Chantada, en contra de la pena de muerte

La Voz C.C. | CHANTADA

LUGO

ALBERTO LÓPEZ

Reciben cartas de dos presos americanos que lograron salvarse El grupo lugués, satisfecho al ser suprimidas las ejecuciones a menores en USA

05 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?andy Arroyo Báez y Oswaldo R. Soriano ya no están en el corredor de la muerte. Estos presos norteamericanos de origen hispano son dos de los que mantienen correspondencia con voluntarios de la plataforma chantadina contra la pena de muerte, cuyos portavoces mostraron su satisfacción por la decisión de las autoridades de aquel país de prohibir la ejecución de aquellos reos que hubiesen cometido los delitos que les imputan cuando eran menores de edad. Es el caso de Randy y Oswaldo. «Nos alegramos mucho de que hayan decidido dejar de ejecutar a menores, porque ésa era una de las reivindicaciones de los grupos por abolición de la pena capital», afirma Felisa Sales, de la plataforma chantadina. Tanto Randy como Oswaldo han empezado ya a cartearse con colaboradores de esta asociación. Los dos están en la cárcel de Livingstone, en el estado de Texas, conocido por sus cifras récord de ejecuciones. Inmediatamente después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos decidiese anular la aplicación de la pena de muerte a menores, sus condenas fueron permutadas por sendas cadenas perpetuas.