Esta cooperativa chairega analiza una nueva fórmula de comercializar un producto y garantizar su calidad al cien por cien. Este colectivo se creó hace poco más de siete años por iniciativa de ganaderos de la zona de Xermade. La crisis de la EEB marcó un antes y un después en la actividad de esta cooperativa, dispuesta a innovar y asegurarse un hueco en el mercado. Los 65 socios que la integran pertenecen a siete concellos, aunque entre Xermade y Vilalba agrupan casi al 80%. El resto de los miembros tienen sus explotaciones en Cospeito, Abadín, Guitiriz, Muras y As Pontes (uno sólo). Producen Ternera Gallega Suprema y, de prosperar el proyecto, estarían dispuestos a estudiar la posibilidad de incrementar su producción, según comenta Trastoy. Actualmente es la cooperativa la que negocia el precio con el socio para vender la res al matadero, aunque las pretensiones de estos ganaderos es canalizar su producción y, con el tiempo, ampliar la función de la sala de despiece a otras carnes, como el pollo campero o el cerdo. Si la cooperativa consigue la subvención, las obras se prolongarán durante 18 meses. «Queremos trazabilidad absoluta. Que la gente seleccione el ternero y vea cómo lo despiezamos y se lo servimos a casa», explica la gerente, que avanza que la segunda fase de esta iniciativa pasaría por diversificar: el envasado de patatas, coles y otros productos de huerta de la comarca.