Un joyero poco cuco

La Voz X. C.| LUGO

LUGO

Crónica | Juicio por estafa Un tratante de ganado fue acusado ayer en Lugo de ir a un establecimiento de Chantada, pedir un reloj de oro para regalárselo a su nieto y no volver para pagarlo

20 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?odo hace pensar que quien estaba al frente de la Joyería Cuco de Chantada el día 9 de julio del año 2003 no hizo gala de las habilidades que, según se dice, tiene el pájaro. Permitió que un hombre, con la simple promesa de volver por la tarde, se llevase un reloj de oro, valorado en más de mil euros. De ese hecho está acusado, y fue juzgado ayer, Manuel Quintela Vázquez, un tratante de ganado (ahora jubilado) de Santiago. El fiscal, que calificó los hechos de estafa, pide para el imputado un año y seis meses de cárcel, además de pagar el reloj. La historia comenzó cuando, según la acusación pública, Manuel entró en la joyería diciendo que quería comprar un reloj para regalárselo a su nieto. El empleado le sacó una «manta» en la que tenía unos cuantos con diseño juvenil. Al cliente le parecieron poca cosa y dijo que no le gustaban. Le sacaron otros cuantos, en este caso de oro. El tratante de ganado, según la acusación, escogió uno de los relojes de oro y le explicó a quien le atendió que era de la zona, que había venido a la feria y que se llevaba el reloj para saber si a su nieto le gustaba. Advirtió, eso sí, que volvería por la tarde. La espera fue larga. Ni volvió el acusado, ni el reloj. Casos similares ocurrieron, según se reflejó en el juicio, en O Saviñao, pero no lo denunciaron y en Becerreá. En esta localidad un vendedor de joyas les dijo a los afectados que el autor podía ser un hombre de 65 años de pelo blanco. Con estos datos la Guardia Civil digitalizó una foto, basada en la del DNI de Manuel, y se la presentó al joyero de Chantada entre otras muchas. El afectado reconoció al acusado. El tratante negó el hecho porque, aclaró, era de Santiago y ni siquiera conocía la joyería. A Chantada, dijo, iba sólo a las ferias. El joyero volvió a reconocerle ayer a pesar del tiempo transcurrido. El letrado del imputado reclamó su absolución.